Unicaja Baloncesto

La metamorfosis de Díez

  • El alero relata su adaptación a ala-pívot y analiza la eliminación copera del Unicaja

  • "No estuvimos a la altura, nos bloqueamos todos; hubo muchas claves, pero falta de intensidad no tuvimos", dice

Dani Díez celebra una canasta. Dani Díez celebra una canasta.

Dani Díez celebra una canasta. / marilú báez

Es una de las figuras del Unicaja que exploró un crecimiento más evidente. De apenar contar para Luis Casimiro a ser pieza esencial. Dani Díez ganó protagonismo con la lesión de Suárez, pasando a ser el cuatro de guardia. Pese a su déficit físico, el madrileño siempre ofreció competitividad y adelantó a Wiltjer en relevancia. Ahora, tras la vuelta del capitán, volverá a su posición natural.

"Imagino. Vuelve a ser Carlos y Wiltjer al cuatro. Con la lesión de Jaime pues más, perdemos un exterior", decía el 11 cajista en una entrevista en Cope, mientras contaba sus sensaciones en su nuevo papel: "Contento por mis últimos dos meses, donde he podido ayudar y me he sentido importante. Al final me acabé acostumbrando. No voy a mentir, al inicio lo pasé mal. Sobre todo, defendiendo a gente interior y no sabiendo muy bien cómo hacerlo. Si anticipándome, si poniéndome en tres cuartos... He sumado esa faceta a mi juego y todo lo que sirva para mejorar está bien. Ahora vuelvo a la posición donde jugué toda mi carrera y preparado para defender a gente más rápida, para ayudar en el rebote y sacar ventajas en ataque".

La lesión de Jaime obligará a reordenar roles. "En la última jugada se lesiona y tiene para mínimo ocho semanas. Estamos tristes porque es un jugador muy importante para nosotros, pero habrá que dar un paso adelante entre todos para que el equipo siga hacia adelante", explicaba Díez, que espera respuesta del grupo: "Nadie tiene que ser fundamental, evidentemente perdemos una pieza muy importante. Estuvimos buena parte de la temporada sin dos jugadores clave como Carlos y Alberto, que son un núcleo muy importante. Pasamos una mala racha, pero en los últimos partidos jugamos bien y conseguimos victorias. Esa es la línea. Somos un equipo con una plantilla larga y tenemos hambre de hacerlo bien".

La eliminación en la Copa pasó factura en el vestuario. "Todos salimos muy tocados porque esperábamos más. Hicimos autocrítica porque veníamos de una buena dinámica", reconocía el alero, que daba más detalles: "Si te digo que no estamos decepcionados te mentiría, pero hay que dejarlo atrás. No pudimos jugar como quisimos. Hay que mirar hacia adelante, tenemos cosas importantes y queremos estar a tope. A recuperar gente para estar al 100%".

"Contento por mis últimos dos meses, donde he podido ayudar y me he sentido importante"

La derrota con perspectiva se analiza mejor. Díez, que vio la mayor parte desde el banquillo, lo achaca al tema mental. "Nos bloqueamos todos. Fue un partido donde no estuvimos a la altura. Tenerife planteó cosas que nos descuadraron mucho. Hubo muchas claves, pero falta de intensidad no tuvimos nunca. Pudimos tener un bloqueo mental y no sabes cómo atacar o defender. Si defiendes el triple, te penetran; si defiendes penetración, te doblan el balón. Hicimos mucho vídeo para ver todo lo que hay que mejorar, sobre todo en defensa", explicaba.

El cajista no consigue volver a engancharse a la selección. "No me ha dicho nada [Scariolo]. Tampoco sabría decirte muy bien. Igual quiere mantener un núcleo que llega muchos partidos juntos. Yo no pude estar en los primeros partidos por lesión. Intento rendir con mi equipo al máximo. Si me llaman, encantado", aseguraba el jugador, que está aprovechando esta semana en el Carpena con el cuerpo técnico de Casimiro: "Estoy haciendo un poco de todo. Estoy alternando el exterior y el interior, para hacer un poco de poste bajo con Ndong para aprovechar mi ventaja física cuando juegue de tres cuando vuelva ahí. Luego también bote y penetración, todo lo que me hace mucha falta".

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