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Análisis 'Sega Mega Drive Classics - Nintendo Switch'

  • Las joyas de Mega Drive se hacen portátiles en la híbrida de Nintendo

Aquellos que empezamos en esto de los videojuegos por los años 90, jamás podríamos imaginar que algún día jugaríamos algunas de las mejores exclusivas para SEGA Mega Drive en una consola de Nintendo. Probablemente, en el remoto caso de no tomarlo como una ofensa nos reiríamos de ello. Muchos de nosotros libramos una guerra de formatos en unos años donde había que elegir bando, puesto que los hogares normalmente carecían de los recursos necesarios para mantener dos sistemas de entretenimiento en el hogar. Una despiadada guerra de consolas (la mayor) que vio a los propietarios de Super Nintendo chocar con la facción de Mega Drive. ¿Un escenario compartido? Simplemente, ciencia ficción. Sin embargo, aquí estamos algunos inviernos más tarde para evaluar la versión para Nintendo Switch de SEGA Mega Drive Classics, una selecta colección con más de cincuenta títulos que harían llorar al arco iris (al menos para dos generaciones de jugadores).

Dejando de lado la permanente ausencia en el sector del hardware de la factoría responsable de muchos de los cánones de juego existentes y tras sufrir el sonrojante fracaso para los jugadores de la época que dejaron morir Dreamcast, la posibilidad de revivir una parte de este pasado gracias a una emulación de calidad en una plataforma que se adapta perfectamente a la pantalla de casa y que podemos sacar a paseo para paliar las esperas, no sólo indica que, al final, lo imposible siempre es posible, también que vivimos una época que obra maravillas tecnológicas.

Muchas joyas de la corona

En fin, la nostalgia no termina. Son 50 de los juegos más recordados lanzados para Mega Drive/Genesis, cada uno con su sabor original, puesto que la fórmula nos traslada directamente a un dormitorio de los 90 a través de una interfaz tridimensional donde el jugador se encuentra con un televisor de tubo de rayos catódicos, unos enormes altavoces, cintas de vídeo, póster en las paredes y varios artilugios diseminados por la habitación: la navegación es inmediata y bastante funcional. Junto a un mueble que acoge la televisión y la consola, tenemos una estantería donde se almacenan los más de 50 títulos que abarcan todos los géneros, desde clásicos como Sonic y Streets of Rage hasta grandes RPGs como Phantasy StarSonic en perfecto estado de forma protagonizando los dos primeros juegos de la franquicia, además de Sonic 3D Blast y Sonic Spinball.

Sí, como ya sabéis, el famoso Dr. Eggman intentó de todo en la época, incluso construir un inmenso y hostil complejo en forma de una máquina de Pinball; arcades, shooters o puzles con un conjunto de características modernas como logros, modos espejo, filtros gráficos, selección de regiones o la posibilidad de rebobinar y guardar, algo que permite disfrutar plenamente la colección de clásicos. Entre estas características despunta un multijugador online con el que no hay excusa, por ejemplo, para no para arrasar por los Streets of Rage con un amigo a distancia. Además de permitirnos disfrutar de algunos de los clásicos más venerados de la videoconsola, el juego también reserva un espacio que propone diferentes retos en cada título.

La lista completa

Para dar la correcta dimensión a la compilación tan sólo hay que consultar la lista completa de piezas ofrecidas, como Alex Kidd in the Enchanted Castle; Alien Soldier; Alien Storm; Altered Beast; Beyond Oasis; Bio-Hazard Battle; Bonanza Bros; Columns; Columns III: Revenge of Columns; Comix Zone; Crack Down; Decap Attack; Dr. Robotnik's Mean Bean Machine; Dynamite Headdy; ESWAT: City Under Siege; Fatal Labyrinth; Flicky; Gain Ground; Galaxy Force II; Golden Axe; Golden Axe II; Golden Axe III; Gunstar Heroes; Kid Chameleon; Landstalker; Light Crusader; Phantasy Star II; Phantasy Star III: Generations of Doom; Phantasy Star IV: The End of the Millenium; Ristar; Shadow Dancer: The Secret of Shinobi; Shining in the Darkness; Shining Force; Shining Force II; Shinobi III: Return of the Ninja Master; Sonic the Hedgehog; Sonic the Hedgehog 2; Sonic 3D Blast; Sonic Spinball; Space Harrier II; Streets of Rage; Streets of Rage 2; Streets of Rage 3; Super Thunder Blade; Sword of Vermilion; The Revenge of Shinobi; ToeJam & Earl; ToeJam & Earl in Panic on Funkotron; Vectorman; VectorMan 2; Virtua Fighter 2; Wonder Boy III: Monster Lair y Wonder Boy in Monster World.

Básicamente, la jugabilidad de cada título funciona exactamente como en su lanzamiento, con todo lo que podría haber de bueno y malo en la época. Es decir, controlar los personajes será tan simple como la propia Mega Drive. La diferencia es que ahora también podemos optar por utilizar los benevolentes pads de Switch. Por lo demás, cada botón representa un control original al de Mega Drive, sin mayores problemas. La diferencia viene en las opciones del juego. En primer lugar, la dificultad de los títulos originales se ha atenuado. Básicamente, si el jugador no quiere pasar por el estrés que marcó toda una generación, aquel que aparecía cuando moríamos al final del área y tocaba volver al inicio de la fase, ahora existe la posibilidad de salvar los juegos, una característica que nos permitirá, entre otras hazañas, llegar hasta el final de Altered Beast aunque sea a tramos. Además, siempre podemos optar por variar los filtros gráficos. Es decir, si te has cansado de jugar las versiones originales de los clásicos en toda su gloria pixelada, es posible utilizar una serie de filtros que atenúan un poco la imagen cuadriculada. Una opción para tener en cuenta si estás jugando en una televisión en HD con el juego a pantalla completa.

Conclusiones

En líneas generales, la recopilación para la híbrida de Nintendo ha logrado representar una propuesta que une lo mejor de cada mundo y género dentro del universo de los 16 Bits. La esencia clásica de los títulos más brillantes de la compañía nipona se traslada a la perfección a Switch con un resultado que disfrutarán tanto nostálgicos como curiosos dispuestos a descubrir un importante trozo de historia del entretenimiento digital. Estamos tratando con clásicos incontestables como Sonic, Streets of Rage, el emblemático Altered Beast o los inmortales Golden Axe entre muchos otros. Juegos que simplemente representan una parte considerable de la infancia de muchos jugadores, sin contar que son más de 50 clásicos que podemos disfrutar sin complicaciones en la parada del autobús, en el meto o desde el sofá de casa.

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