Cada vez más viajeros eligen Málaga por una razón muy concreta: comer bien
La gastronomía se convierte en uno de los grandes motores del auge turístico de la ciudad
Los dos platos de restaurantes de Málaga que están entre los mejores de España este 2025
Hay ciudades que se recuerdan por su luz, otras por su patrimonio y algunas por la forma en la que se viven sus calles. Málaga, desde hace un tiempo, se graba en la memoria por algo mucho más cotidiano y, a la vez, profundamente cultural: su manera de comer. En mesas pequeñas o en barras animadas, en mercados históricos o en restaurantes reconocidos por las grandes guías, la gastronomía se ha convertido en uno de los principales motivos que explican por qué tantos viajeros sitúan hoy a la capital de la Costa del Sol en el centro de sus planes.
Durante años, Málaga ha sido destacada como una de las mejores ciudades del mundo para vivir, teletrabajar o disfrutar de la jubilación. A ese reconocimiento global se suma ahora un factor que gana cada vez más peso: su oferta gastronómica. El clima, las infraestructuras y el ocio siguen siendo pilares fundamentales, pero la cocina ha pasado a ocupar un lugar central en la identidad turística de la ciudad.
Así lo subraya Talentchef, empresa malagueña considerada una de las consultoras gastronómicas más importantes del mundo en el asesoramiento a grandes cadenas hoteleras. Desde su análisis, Málaga figura entre las ciudades españolas que deben visitarse cuando el principal motivo del viaje es gastronómico, compartiendo este posicionamiento con capitales de enorme prestigio culinario como Oviedo, Barcelona, Madrid, San Sebastián o Sevilla.
El nuevo viajero gastronómico y la planificación del viaje
La forma de viajar ha cambiado. Cada vez es más habitual que, al organizar una escapada, no solo se diseñe el itinerario de visitas, sino también el recorrido gastronómico. Restaurantes, tabernas y bares se integran en la agenda diaria con la misma importancia que museos o enclaves históricos. En este contexto, Málaga se ha consolidado como una ciudad que responde a esa demanda con una oferta diversa y en constante evolución.
El crecimiento gastronómico de Málaga en los últimos años está estrechamente ligado a la apuesta de numerosos chefs por la ciudad. Muchos han elegido la capital malagueña como ubicación para nuevas aperturas, atraídos por un entorno favorable para propuestas innovadoras y por un público cada vez más interesado en la calidad culinaria. Este fenómeno ha propiciado la proliferación de gastrobares, al tiempo que ha reforzado la presencia de cocinas internacionales como la mexicana, la italiana o la japonesa, que conviven con naturalidad junto a la tradición local.
Un resurgimiento gastronómico en plena Costa del Sol
Desde Talentchef definen este proceso como un “resurgimiento gastronómico en plena Costa del Sol”, una descripción que encaja con la realidad actual de Málaga. La ciudad ha visto crecer de forma sostenida el número de restaurantes, tabernas y bares reconocidos a nivel nacional, especialmente a través de las dos grandes guías de referencia: Michelin y Repsol.
La ubicación costera de Málaga influye de manera directa en su cocina, marcada por una identidad mediterránea clara y reconocible. El producto fresco, especialmente el pescado, ocupa un lugar protagonista en muchas cartas, acompañado de una tradición de tapas muy arraigada en la vida cotidiana de la ciudad. A ello se suma un tejido de mercados y establecimientos donde la materia prima es el eje central de la experiencia gastronómica.
“La ciudad andaluza de Málaga ha experimentado un resurgimiento gastronómico en los últimos años. Su ubicación costera influye en una cocina mediterránea vibrante, y la ciudad cuenta con una variedad de bares de tapas, restaurantes y mercados que ofrecen productos frescos y deliciosos”, señalan desde Talentchef. Una valoración que sintetiza el atractivo culinario de la capital malagueña y su creciente proyección exterior.
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