Contenido ofrecido por Hospital San Juan de Dios

Los pacientes ingresados en el Centro Asistencial San Juan de Dios retoman las salidas tras recibir formación

  • Usuarios del centro de la Orden Hospitalaria están recibiendo talleres preparatorios en educación para la salud para prevenir el contagio de la COVID-19 una vez retomen las salidas a la comunidad.

Los pacientes ingresados en el Centro Asistencial San Juan de Dios retoman las salidas Los pacientes ingresados en el Centro Asistencial San Juan de Dios retoman las salidas

Los pacientes ingresados en el Centro Asistencial San Juan de Dios retoman las salidas

El Centro Asistencial San Juan de Dios de Málaga, dedicado a la atención a personas con problemas de salud mental, discapacidad intelectual y psicogeriatría, ha articulado un plan de desconfinamiento progresivo que incluye estos talleres de educación para la salud preparatorios para favorecer que los usuarios ingresados retomen las salidas a la comunidad de manera escalonada.

En una primera fase, el centro de la Orden Hospitalaria impartirá talleres teóricos sobre la COVID-19 y la ‘nueva normalidad’ con la que se van a encontrar cuando salgan a la comunidad. Posteriormente, en una segunda fase, se producirán las salidas fuera del centro acompañados por monitores, que observarán y valorarán la evolución de cada uno en estas salidas para, finalmente y en una tercera fase, que puedan iniciar ellos solos los paseos en el exterior, una vez que hayan asumido los conceptos y medidas de seguridad básicas para evitar posibles contagios.

Estos talleres de educación y promoción de la salud dan a conocer, de manera adaptada a las personas ingresadas en el centro, conceptos básicos de la enfermedad: qué es el coronavirus, quiénes forman parte de los grupos de riesgo, motivos para el aislamiento y cómo abordar el desconfinamiento. “Se trata de trasladarles cómo pueden identificar los síntomas de la enfermedad en caso de que los experimenten o puedan identificarlos en un compañero de la residencia, hacer hincapié en las medidas preventivas para promover la corresponsabilidad en este sentido y crear un espacio en el que puedan plantear cualquier tipo de duda con respecto a la COVID-19 y darles una respuesta que disipe, en la medida de lo posible, la incertidumbre que pueden sentir en esta nueva etapa”, ha explicado el director de Enfermería del centro, Joaquín Meléndez.

El personal de enfermería y psicología encargado de poner en práctica estos talleres, trabajan con situaciones de simulación en la comunidad, ensayando los paseos, los accesos y estancias en la cafetería, cómo han de viajar en bus o cómo comportarse al entrar en el supermercado. La parte práctica se basa en las salidas de grupos junto a monitoras de las diferentes áreas a las zonas comunitarias cercanas, con quienes evalúan y registran cualquier riesgo.

Una de las primeras personas en realizar estas salidas es V.L., de 34 años y usuario del área de salud mental. A pesar de haber podido disfrutar de los exteriores del centro durante estos 90 días que ha permanecido confinado, V.L. explica que “necesitaba ya respirar aire fuera del centro y ver caras nuevas”.Este joven usuario relata su incredulidad ante la situación tan diferente que ha vivido en su primera salida: “me sorprendió muchísimo encontrarme todas las cafeterías de alrededor cerradas. Todo el mundo tenía mascarillas y había muy poca gente para lo que yo me esperaba. Me daba la sensación de que la ciudad estaba parada”. Al entrar en un supermercado cercano, los nuevos protocolos de acceso a estas superficie siguieron sorprendiendo a V.L, que asegura que “al entrar todo estaba lleno de carteles y teníamos que hacer unos turnos para no juntarnos mucho, ponernos guantes y coger hidroalcohólico. Menos mal que en los talleres con Manolo –enfermero referente de los grupos- lo habíamos visto y entrenado. Si no, me habría puesto nervioso”, explica.

Cursos de preparación. Cursos de preparación.

Cursos de preparación.

Esta experiencia con los usuarios está sirviendo, al mismo tiempo, para que ellos mismos se conviertan en agentes para la sensibilización del resto de usuarios, pues los compañeros que aún no están saliendo, les preguntan qué sucede fuera, y entre ellos mismos se preparan para esta nueva realidad. “Al llegar al centro, los compañeros me han preguntado y les he explicado lo que he visto. Algunos no me creen y creo que voy a tener que ayudarles. Me gustaría ayudar en el próximo taller para que los compañeros a los que les va tocando salir sean más conscientes de cómo tiene que comportarse y se den cuenta que tenemos que intentar no pillar el bicho”, concluye este usuario.

Visitas de los familiares

El Centro Asistencial San Juan de Dios también está poniendo ya en práctica su protocolo de gestión de visitas y citas de familiares a los usuarios. Aunque las videollamadas han sido un remedio bastante eficaz durante estos últimos tres meses, familiares y usuarios comienzan ya a disfrutar de los encuentros en el centro, que se están llevando a cabo tras la implementación de las medidas de protección y prevención para garantizar la distancia de seguridad y las medidas de higiene recomendadas.