Transporte

La alianza del Metro de Málaga y la EMT pierde unos 120.000 pasajeros en la primera mitad del año

  • Mientras el suburbano crece un 10,8% entre enero y junio, el uso de los autobuses urbanos cae un 0,9%

Uno de los trenes del Metro a su paso por la zona de ampliación de la Universidad de Málaga. Uno de los trenes del Metro a su paso por la zona de ampliación de la Universidad de Málaga.

Uno de los trenes del Metro a su paso por la zona de ampliación de la Universidad de Málaga. / Javier Albiñana

La alianza del Metro de Málaga y los autobuses de la EMT se debilita. Aunque de manera leve. La suma de los viajeros que los dos medios de transporte público de referencia en la capital de la Costa del Sol transportaron en la primera mitad del año desvela un ligero descenso respecto al mismo periodo del año pasado. En concreto, según las cifras oficiales publicadas por el Instituto Nacional de Estadística (INE), los dos modos acumularon entre enero y junio algo más de 26,6 millones de pasajeros, unos 120.000 menos que los registros obtenidos en las mismas fechas de 2018.

El detalle permite observar un claro contraste en el comportamiento de los dos aliados, ya que mientras el ferrocarril urbano presume de un incremento del 10,8% en estos seis meses (a pesar de ello lo acotado de su recorrido reduce a apenas 3.481.000 los usuarios), la empresa malagueña de autobuses sufre un descenso del 0,9%, lo que se traduce en unos 220.000 viajeros menos. De las seis mensualidades analizadas, los buses caen en usuarios en cuatro de ellas, siendo más significativo el comportamiento de junio, cuando el descenso fue del 3,1% (3.878.000 pasajeros frente a 4.001.000 el año pasado).

Desde la entidad municipal se relaciona esta merma en la incidencia que está teniendo sobre el funcionamiento de sus líneas las obras de reurbanización ejecutadas desde hace ahora casi un año en la Alameda Principal y que están próximas a quedar concluidas. Al menos parcialmente. Esta actuación incluye la peatonalización de los laterales norte y sur de la avenida, obligando a desplazar buena parte de las paradas de la EMT en la zona. El nuevo modelo aplicado a la Alameda incluye la eliminación de las cabeceras, buscando con ello eliminar los tiempos de espera de los autobuses.

Si bien los números de pasajeros del Metro suponen seis veces menos que el movimiento de los autobuses de la EMT, su crecimiento es apreciable. Muestra de ello es que el pasado mes de junio, con transportó a 547.000 pasajeros, fue el ferrocarril urbano con mayor crecimiento de España. El 10,3% registrado superó con creces el 2,2% de Madrid (que transportó a 56,9 millones de personas) y al Metro de Barcelona, que perdió un 3,1%.

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