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Lo más cañero de Málaga: el caminito del Rey

Lo más cañero de Málaga: el caminito del Rey Lo más cañero de Málaga: el caminito del Rey

Lo más cañero de Málaga: el caminito del Rey

No entendemos la vida sin sentir, de vez en cuando, emociones fuertes. No solemos parar a pensar por qué, pero las necesitamos. Nos dan la vida porque somos seres ante todo emocionales. Y si no, la buscamos. Algunas actividades turísticas nos ofrecen esa ración de adrenalina sin el peligro. El Caminito del Rey es un claro ejemplo de ello. Un mítico, y demandado, sendero malagueño para el cual es necesario, si queremos recorrer sus ocho kilómetros de pasarelas, obtener las entradas del Caminito del Rey con antelación.

No necesita mucho, te asegura un día repleto de aventuras. Se basta y se sobra. Tras su última restauración en 2025 ha dejado de ser el sendero más peligroso para ser el más emocionante, sin dejar de lado la seguridad de los visitantes. Ahora tus únicos enemigos del Caminito del Rey serán el vértigo que puedas sufrir, las mariposas en el estómago que sin duda alguna sentirás y el viento silbándote en el oído. Sin olvidarnos de la sensación de caída al vacío que podrás experimentar en algunas zonas del recorrido. Disfruta de una de las actividades en Málaga más únicas.

¿Por qué El Caminito del Rey?

El Caminito del Rey debe su nombre a la visita del rey Alfonso XIII. El monarca aprovechó su visita durante la inauguración de la cercana presa de El Chorro para recorrer la peligrosa pasarela seguido de un séquito atemorizado. Tus entradas del Caminito el Rey te darán la oportunidad de descubrir si es un paso tan temible. O si por el contrario vas a ser como los habitantes de la zona, que no parecía tenerle mucho miedo a las alturas pues lo convirtieron en un paso cotidiano.

Este histórico camino, construido en las paredes del escarpadísimo Desfiladero de los Gaitanes, comenzó como camino de servicio de una de las primeras centrales hidroeléctricas de España. Más tarde, pasó a servir a las familias de la zona para hacer trayectos diarios entre poblados, siguió por ser la tumba de numerosos curiosos y escaladores de todo el mundo y terminó como un mítico camino lleno de aventuras.

3 kilómetros de adrenalina y vértigo

En plena provincia de Málaga durante miles de años, el río Guadalhorce ha excavado un impresionante paisaje de profundas y estrechas gargantas en la piedra caliza que llegan a alcanzar hasta los 300 metros de altura.

A más de 100 metros de altura nos topamos con el Desfiladero de los Gaitanes, un sendero casi imposible pero adosado al interior de una garganta rocosa en la que encontraremos el Caminito del Rey. Apenas una pasarela de un metro de ancho suspendida en las paredes verticales por la que recorrerás el desfiladero durante tres kilómetros, mientras descubre viejas infraestructuras hidroeléctricas. Incluso cruzarás la garganta mediante un puente colgante de 105 metros de altura, que pondrá a prueba tu vértigo.

Durante tu recorrido pasarás por hasta tres cañones: el Desfiladero de Gaitanejo y sus apenas 10 metros de ancho; el Tajo de las Palomas, donde tendrás que cruzar el abismo por el Puente del Rey para disfrutar de varios miradores; y el tramo más sobrecogedor, Desfiladero de los Gaitanes y el famoso puente colgante.

Si el vértigo te lo permite, no te olvides de fijarte de vez en cuando en las paredes rocosas. Encontrarás diversas placas que marcan los niveles máximos alcanzados por el agua durante unas riadas en 1941 y 1949.

El Caminito del Rey es una aventura que ya no implica riesgo pero que no ha perdido ni un ápice de adrenalina. Para algunos, una auténtica locura, apta para todo aquel que tenga el coraje de hacerla y quiera romper con las barreras del miedo. Porque si la comienzas, ya no hay vuelta atrás. ¿Te van las emociones fuertes? El Caminito del Rey te espera.