EEUU compra a Málaga más de 186 millones de euros en aceite de oliva

Este es el producto más vulnerable a las últimas amenazas de Trump, que supondrían perder el cuarto mercado exterior más importante para la provincia

Colas en las gasolineras de Málaga ante la más que segura subida del combustible

Botellas de aceite de oliva. / M. H.

Nadie se quiere poner en lo peor, pero tampoco nadie se fía y, por tanto, nadie oculta el desasosiego que la última amenaza de Donald Trump, una más, ha supuesto para las empresas malagueñas que tienen a Estados Unidos como uno de sus mejores mercados. Ayer, el presidente norteamericano volvió a poner a España en su punto de mira, advirtiendo de que que va a romper todas las relaciones comerciales con nuestro país, en represalia por no apoyarle en su ataque a Irán. "España es un país terrible, vamos a cortar todo el comercio, no queremos tener nada que ver con España", dijo, aludiendo a una especie de embargo. Otra bofetada, después del último capítulo de los aranceles que se vivió hace tan solo una semana, que tiene una potencial víctima clara: el aceite de oliva.

En Málaga hay alrededor de 700 empresas exportadoras, de ellas, unas 550 venden sus productos a EEUU, el cuarto mercado más importante para la provincia, tras Francia, Italia y Portugal. En concreto, el año pasado las exportaciones al país americano supusieron una factura de 262,3 millones de euros. Más del 70% de esta cuenta se generó por el aceite de oliva.

Los datos del último balance de exportaciones del Ministerio de Economía y Comercio muestran que el sector agroalimentario concentra el 95% de las ventas malagueñas a EEUU. Así, el año pasado el mercado americano compró 41.885 toneladas de productos agrícolas por un valor de 202,76 millones de euros, con el aceite como el rey de estas operaciones, suponiendo por sí solo una factura de 186,22 millones de euros (38.065 toneladas).

En la malagueña Dcoop, el mayor productor de aceite de oliva del mundo y, además, el principal exportador de la provincia a EEUU, la expresión más repetida es "preocupación" ante el escenario que podría abrirse si Trump cumple su palabra. Por poner números a esa intranquilidad, cabe señalar que el año pasado las exportaciones de Dcoop al país americano superaron los 198 millones de euros, la gran mayoría por aceite de oliva. "El hecho de que eso se pueda poner en riesgo, como comprenderás, nos preocupa", subraya Estaban Carneros, responsable de Relaciones Corporativas de la compañía.

"Ahora mismo son eso, amenazas, pero las recibimos con preocupación en el sentido de que está claro que pueden suponer, si se materializan, un problema grave", asegura Carneros, que pidió "esperar a ver cómo van evolucionando los acontecimientos". En cualquier caso, reclamó que haya una postura "unánime y fuerte" por parte de la Unión Europea en el caso de que esas amenazas lleguen a llevarse a cabo.

Estados Unidos es un gran consumidor de aceite de oliva, de los mayores del planeta, y la posibilidad de abrir mercados alternativos para desviar todas esas exportaciones no son reales, al menos, a corto plazo. "Exportamos a 80 países de todo el mundo, pero cualquier reorientación en las exportaciones no se hace de hoy para mañana, no es automático. Potencialmente se tardaría mucho tiempo en conseguir otros mercados", afirma Carneros, que señala que es "un trabajo de décadas, lento y costoso". De hecho, consolidar el mercado americano les ha llevado más de diez años, según explica, pasando de las 300 toneladas vendidas a más de 30.000.

Por su parte, el secretario general de Asaja Málaga, Santiago Sánchez, consideró que esto meterá "más inestabilidad en los mercados", aunque recordó que "a día de hoy España está dentro del paraguas de la UE en cuanto a las negociaciones comerciales". Pese a esto, dijo que no se puede descartar que Trump pueda utilizar "alguna artimaña que nos pueda perjudicar". "Lo único que pedimos es que haya unas negociaciones que eviten estas situaciones", subrayó.

La CEM insiste en que EEUU es "socio fundamental"

La patronal de los empresarios malagueños también ha expresado su "preocupación" ante la posibilidad de que EEUU interrumpa las relaciones comerciales con España, así lo ha manifestado la vicepresidenta ejecutiva de la Confederación de Empresarios de Málaga (CEM), Natalia Sánchez, "en línea con lo expresado por nuestras organizaciones CEOE, CEPYME y ATA".

"Insistimos en que EEUU es un país amigo y socio fundamental desde el punto de vista económico y político, y confiamos en que finalmente nuestras relaciones comerciales no se vean afectadas", ha incidido, considerando que "en el actual contexto de incertidumbre internacional, es más necesario que nunca caminar de la mano de la UE a la hora de tomar posiciones, coordinados, evitando acciones y gestos unilaterales con evidentes riesgos políticos y económicos" y llamando a la "diplomacia inteligente" como herramienta para mantener la "estabilidad, la posición y los intereses de España en un escenario tensionado".

"Esperamos que nuestro Gobierno sea capaz de reconducir esta situación", señala la vicepresidenta de la patronal, apuntando a que debe ser el Ejecutivo "quien dé explicaciones sobre las posibles repercusiones derivadas de sus decisiones".

Mercancías "paradas y sin perspectivas de llegada"

Sobre la situación generada por la guerra en Irán y el bloqueo del estrecho de Ormuz, desde la CEM aseguran que existe "incertidumbre por el destino de mercancías de nuestra provincia que se encuentran embarcadas rumbo a países de Oriente Medio, paradas y sin perspectiva, de momento, de llegada". Según la patronal, esto afecta, especialmente, al sector agroalimentario, a empresas que exportan, sobre todo, aceite de oliva y aceitunas, pero también maquinaria, bienes de equipo o materiales de construcción.

"Si la situación se alarga y el mercado no logra reactivarse pronto en este espacio, sufriremos los efectos; no tanto en la balanza comercial, porque es cierto que Oriente Medio y los países árabes no son un destino mayoritario de nuestras exportaciones, pero sí para ciertas empresas que tienen puesto el foco en estos países, con un volumen significativo de ventas y sedes, incluso, en algunos de ellos", explica Sánchez, que recuerda que el impacto económico por el encarecimiento del precio del petróleo y su "efecto arrastre" hacia otros productos también genera tensión en los mercados. Esperan, por tanto, que el conflicto se pueda resolver "cuanto antes" y que las empresas cuenten con "el apoyo necesario para capear la situación".

No hay comentarios

Ver los Comentarios

También te puede interesar

Lo último