Málaga

Desarticulan los dos principales grupos que controlaban la venta de cocaína en Estepona y el Puerto de Santa María

  • En el municipio costasoleño la red vendía unos 20 kilos de esta sustancia a la semana, dinero que blanqueaban a través de un concesionario de coches

La Policía Nacional ha detenido a 25 personas integrantes de dos grupos criminales dedicados a la venta de cocaína a pequeña y mediana escala entre Estepona y el Puerto de Santa María (Cádiz).

Los proveedores, un grupo criminal afincado en la localidad malagueña, se desplazaban semanalmente hasta el Puerto Santa María para llevar cinco kilos de cocaína, según han informado desde la Policía Nacional a través de un comunicado.

En los registros practicados en ambas provincias se han incautando casi cuatro kilos de cocaína, dos armas de fuego municionadas, 55 vehículos y cerca de 140.000 euros en efectivo.

La investigación se inició tras recabar información sobre la existencia de un clan familiar dedicando a la venta de sustancias estupefacientes en diferentes puntos del Puerto de Santa María.

Así, durante los siete meses de investigación se descubrió que los miembros del clan controlaban un total de seis puntos de venta de cocaína y heroína, suministrando además a otros traficantes de la localidad, vendiendo una media de seis kilos de cocaína a la semana.

Los investigados llevaban la venta de drogas como un negocio familiar y generacional que pasa de padres a hijos de forma que conformaban un grupo organizado criminal dedicado a esta actividad ilegal.

Además, durante las vigilancias observaron como los investigados participaban activamente de las distintas fases en que se divide la venta de droga, bien vendiendo, distribuyendo entre los puntos de venta, guardando la droga o dosificando y elaborando la sustancia estupefaciente.

Guarderías de la droga

Los investigados utilizaban otras viviendas como guarderías de la droga que posteriormente iba a ser vendida al por menor. Los integrantes del clan encargados de distribuir la sustancia estupefaciente acudían con asiduidad, permaneciendo en su interior cortos espacios de tiempo para, a continuación, desplazarse hasta los mencionados puntos de venta y llevar la sustancia estupefaciente acordada para su venta.

En las vigilancias efectuadas, los agentes se percataron de la alternancia en los días en los que los puntos de venta de estupefacientes del mismo clan familiar se encontraban activos en relación a los otros, hecho que les permitía abarcar una mayor franja horaria en la venta de estupefacientes. Todo ello para aumentar considerablemente los beneficios y blindar con medidas de autoprotección de cara a una intervención policial.

Para ello, según han precisado, el clan contaba con una serie de "aguadores" en la zona que alertaban inmediatamente de la presencia policial en la zona. 

La segunda fase de la investigación se centró en averiguar quiénes eran los proveedores del clan, averiguando que su principal proveedor, era otro grupo criminal afincado en Estepona cuyos integrantes se desplazaban semanalmente hasta El Puerto Santa María para llevar cinco kilos de cocaína.

Tras varios meses de vigilancias y seguimientos tanto en el Puerto Santa María como en Estepona, se descubrió la identidad de los cabecillas, como del resto de integrantes de este grupo criminal, el cual estaba integrado principalmente por diez personas.

Una venta de unos 20 kilos de coca de media

Este grupo criminal vendía a media escala una cantidad de cocaína de aproximadamente 20 kilos semanales, lo cual le reportaba cantidades ingentes de dinero, que blanqueaban principalmente a través de un concesionario de coches del cual eran propietarios de facto, ya que tenían a testaferros interpuestos para no llamar la atención de las autoridades. Además, tenían múltiples propiedades en los de Estepona y Marbella.

Los investigados llevaban un altísimo nivel de vida, con constantes viajes y estancias en hoteles de gran lujo, poseyendo vehículos de alta gama, alguno de ellos valorados en más de 100.000 euros.

La fase de explotación de la investigación se realizó tras interceptar un envío de cocaína de 1.073 gramos cuyo destinatarios eran los miembros del clan de El Puerto de Santa María.

Así, tras las pruebas recabadas el Juzgado de Instrucción número 1 de El Puerto de Santa María autorizó la entrada y registro de los domicilios utilizados como puntos de venta por estos grupos criminales y de las viviendas de los cabecillas de estos grupos organizados.

La operación ha finalizado con la detención de 25 personas, de las cuales seis han ingresado en prisión. En los 20 registros domiciliados practicados se han incautado 3220 gramos de cocaína, 30 gramos de heroína, 2.847 gramos de marihuana, 190 plantas de cannabis sativa y 166,8 gramos hachís incautados.

Además de las sustancias estupefacientes se han intervenido dos armas de fuego municionado, 138.504 euros y dos máquinas de contar dinero. También han decomisado 49 vehículos y seis motocicletas.

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