Málaga CF Diez puntos menos de una vuelta a otra

  • El Málaga sumó 22 puntos en las nueve primeras jornadas

  • En la segunda vuelta se ha quedado en 12 de 27 posibles 

N'Diaye, tras el gol del Numancia. N'Diaye, tras el gol del Numancia.

N'Diaye, tras el gol del Numancia. / La Otra Foto (Soria)

El Málaga no está bien. Se ve en el campo. Tiene arreones de equipo con potencia, qué menos para el mayor presupuesto de la categoría, pero no termina de recuperar el paso en LaLiga 1|2|3. Y se ve claramente en los números, que en esta ocasión acompañan a los blanquiazules en su pérdida de sensaciones. Sólo hay que comparar las nueve primeras jornadas ligueras con las mismas de la segunda vuelta. De sumar 22 puntos a quedarse en 12.

El calendario no es exactamente el mismo en una y otra vuelta, es asimétrico, pero al final no dejan de ser 27 los puntos en juego para completar la comparativa. El Málaga comenzó de manera imperial, no cediendo prácticamente ante nadie. 22 puntos gracias a siete triunfos y un empate, cayendo solamente en Las Palmas y por la mínima. Además, hubo rivales de entidad. El Alcorcón, que tras caer en Málaga cogió carrerilla y llegó a liderar la tabla; Albacete, Dépor, Almería...

Los de Muñiz dejaron la portería a cero hasta en cinco ocasiones, nadie le hizo más de un gol y sólo se quedó sin marcar precisamente en Las Palmas, donde estrenó su casillero de derrotas. En esos nueve partidos tuvo un balance de 12 tantos a su favor y solamente cuatro en contra.

En esta segunda vuelta la película es otra distinta. 12 puntos de 27. Es cierto que sólo ha perdido con Osasuna, pero la mayoría de sus empates tienen sabor a derrota. Almería, Las Palmas, Dépor, Tenerife, Córdoba y Numancia. Seis duelos sin dueño y puntos al limbo. El Málaga sólo ha sido capaz de vencer al Lugo y al Rayo Majadahonda en este tramo liguero.

Del balance de goles a favor y en contra de 12-4 se ha pasado a un equilibrado 7-6. Es verdad que logró dejar la puerta a cero en cuatro ocasiones de nueve, pero sólo se tradujo en una victoria (la de Majadahonda). Así que la bajada en la potencia de fuego se ha dejado notar y mucho en el equipo de Juan Ramón Muñiz, que tiene serios problemas de identidad.

El Málaga también ha ido mutando en su juego. Del 4-4-2 casi intocable se ha pasado a un 4-1-4-1 que dio algo de frescura al principio pero que ahora mismo está descosido. Muñiz siempre habla de llegar bien situado a las últimas diez jornadas ligueras para poder optar al ascenso, pero finalizada ya la 30ª, podría llegar a esa recta final incluso fuera de puestos de play off. Algo tiene que cambiar. El futuro pasa por recuperar el pasado.

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