El mal momento del Unicaja Cómo levantarse

  • Las cifras en la ACB señalan el momento del equipo y se detectan grietas en varios puestos y segmentos del juego

  • Seis partidos con miga antes de acabar 2019

Axel Toupane, Gerun y Waczynski, en un partido en el Carpena. Axel Toupane, Gerun y Waczynski, en un partido en el Carpena.

Axel Toupane, Gerun y Waczynski, en un partido en el Carpena. / M. Pozo / ACB Photo

En momentos malos como el que atraviesa el Unicaja ahora mismo se tiende a ser destructivo. A evocar tiempos mejores, a asumir que todo va mal y que nada y nadie vale. Pero estamos a comienzos de diciembre y hay que mantener una dosis de frialdad aunque partidos como el del sábado en Burgos produzcan mucha indignación. Son estos jugadores los que deben sacar adelante la temporada, es posible que con ayuda de alguien externo si se decide acometer alguna contratación. La idea era no fichar a nadie si no mediaba causa médica. La imagen del equipo hace dudar sobre ese planteamiento.

Hay muchos campos de mejora actuales en este Unicaja, demasiados. Se ven boquetes en todas las posiciones, es el precio por no ser aún un bloque conjuntado tras dos meses de competición. Los datos en la ACB son ciertamente escalofriantes. El Unicaja es el 17º equipo en valoración (76.4), el peor anotador (73.2, a más de tres puntos del siguiente), el penúltimo en asistencias (13.8) y porcentaje de triples (32.8%), el peor en tiros de dos (46.7%)... Hay pocos datos halagüeños. Es, rescatando inputs positivos, la segunda mejor defensa (75.3 puntos por partido) y el tercer equipo que más balones recupera (8.9). Es también el segundo en el rebote de ataque (12.4), pero hay que tener en cuenta que por el bajísimo porcentaje en tiros de campo hay más balones divididos.

Cuesta encontrar una fórmula para mejorar súbitamente. Hay que meditar cómo salir al mercado si se da el paso. La posición de base se presenta como un talón de Aquiles, falta manejos de los ritmos del partido, pero también se ven fallos en el juego interior. Faltan jugadores capaces de generarse puntos por sí solos y sólo Carlos Suárez demuestra capacidad de hacer jugar desde poste alto y bajo. Thompson se diluye, hay quien piensa que podría rendir mejor de cinco, más cerca del aro. Sí queda claro que necesita balón para hacerse notar. También hay una ausencia general de capacidad de desborde, de creatividad e imaginación en un momento en el que el baloncesto demanda algo distinto para crear espacios, sea con tiro exterior o dividiendo defensas con manejo de bola.

Evidentemente, hay preocupación en el Unicaja. En la planta noble se estima que hay equipo, aunque se vean limitaciones, para hacerlo mejor. Para mañana hay previsto un Consejo de Administración en Los Guindos. Se mantiene la confianza en Luis Casimiro, al que los seguidores más activos a través de las redes apuntan como responsable del desaguisado. Hasta ahora ha seguido manteniendo rotaciones largas, apostando por tener al mayor número de jugadores enchufados y concediendo libertad ofensiva, dentro de unas normas, a los jugadores. Por acción u omisión, le toca también mover ficha. El calendario hasta final de año no es sencillo. Trae a Málaga a dos equipos por delante en la tabla, Gran Canaria y el pujante a Zaragoza, y visitas a Barcelona y Fuenlabrada. En la Eurocup, viene el Oldenburg y se visita al Trento para finalizar la primera fase. Momento para reaccionar.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios