Entrevista a Merche Castellanos, jugadora del Rincón Fertilidad Málaga "Me gusta esa pelea interna que tienes todo el rato en la portería"

  • La manchega, uno de los fichajes con pedigrí del Rincón Fertilidad y esencial en la Copa de la Reina, habla sobre la vida entre tres palos

Merche Castellanos, con la medalla de campeona y el título de la Copa de la Reina. Merche Castellanos, con la medalla de campeona y el título de la Copa de la Reina.

Merche Castellanos, con la medalla de campeona y el título de la Copa de la Reina. / rfebm

Merche Castellanos (Ciudad Real, 1988) tiene en casa la medalla de oro de las dos últimas Copas de la Reina. También Silvia Arderius, que emprendió el mismo viaje este verano. La portera emergió en Alhaurín de la Torre y fue un muro. Literal. 19 paradas por partido para construir un Rincón Fertilidad campeón desde su área. Del título, de su nueva vida y de la vida entre tres palos habla la internacional española con Málaga Hoy.

–¿Hay mejor manera de empezar?

–No, no había mejor manera. Se vio al equipo muy bien, muy conjuntado. La consecuencia es la Copa de la Reina que nos ha salido.

–¿Le debía una a Suso Gallardo verdad?

–Sí, cuando jugaba en Bera Bera hace un par de años le paré un penalti y me metí yo y dejé a Málaga fuera. Se lo dije y ahí la tiene, encima con penaltis y todo.

–¿Qué tiene de especial este título?

–Es con un equipo nuevo. Salía de Bera Bera, que sabes que siempre es el favorito, y piensas que será muy difícil volver a ganar uno. También es un equipo en el que estoy muy a gusto, desde el primer momento me han mostrado que tengo la confianza que necesito. Es muy especial por eso, además era en casa con nuestro público.

–Individualmente promedió 19 paradas por día.

–Sinceramente creo que es el mejor torneo que he tenido, me ha salido bastante bien. También es verdad que mis compañeras han defendido bien, me han ayudado muchísimo. Me salió un promedio de paradas bastante alto y estoy super contenta. La confianza te hace estar más tranquila y demostrar el trabajo que vienes haciendo.

–¿Cómo vivió la tanda de penaltis?

–Estaba muy tranquila porque intentaba no pensar. Miraba que íbamos metiendo todos y estaba muy tranquila. Los penaltis es un poco jugártela. Pensaba que no me servía de nada ponerme nerviosa, estaba sin pensar. Miraba de reojo, estaba medio andando. Por suerte, salió bien.

–¿Cómo vive esos momentos?

–Intento tener la cabeza lo más fría posible, cuantas más vueltas le des, peor. Eso también se nota con la experiencia, con los años intentas evadirte del momento, de la importancia que tiene, de lo que te estás jugando. Intentas no pensar y sólo parar. No tener más presión porque te falla el cuerpo. Aunque es verdad que es la primera vez que tengo una tanda de penaltis.

–¿En un penalti hay más trabajo previo o intuición?

–Puedes tener una idea de donde están tirando las jugadoras o donde le gusta más porque cuando está cansada casi siempre va a lanzar al sitio seguro para ellas. Está bien tener esa información porque muchas veces hace que te lo pares.

–¿Tiene más que ganar el portero que el lanzador por la dimensión de la portería?

–La distancia es mucho menor que por ejemplo en fútbol, el balón es mucho más pequeño. Al final la ventaja es para la jugadora, son muchos años lanzando penaltis.

–¿Se trabajan mucho?

–No, por lo general no. Practicamos mucho otros lanzamientos, pero el penalti se trabaja poco.

Merche Castellanos celebra una parada en la final de la Copa de la Reina. Merche Castellanos celebra una parada en la final de la Copa de la Reina.

Merche Castellanos celebra una parada en la final de la Copa de la Reina. / rfebm

–¿Por qué el Rincón?

–Es un equipo con el que había hablado varias veces antes de venir. Está creciendo y apostando mucho por el balonmano femenino. Tiene mucha ambición, quiere jugar Europa u organizar las Copas. Está apostando muy fuerte por el balonmano y quería algo así, un equipo donde supiese que iba a haber buena plantilla porque iban a apostar por fichar a gente de nivel. Y por suerte no me he equivocado. La idea que tenía es lo que hay, una plantilla muy competitiva que quiere todo y que tiene todo el apoyo dentro y fuera de la pista.

–¿Qué tal en la ciudad?

–De Málaga conocía poco, había venido alguna vez para jugar. Fuera de la pista ha sido muy fácil adaptarse, con las compañeras muy bien desde el primer momento, nos han puesto todas las facilidades. También la directiva. Cuando te sientes bien fuera de la pista dentro se nota.

–¿Está preparado el Rincón para luchar por todo?

–Después de ganar la Copa nos van a subir un poquito más. No favoritas porque siempre va a estar Bera Bera, pero sí subimos un peldaño más. Tenemos que tener los pies en el suelo. La liga es larga y vamos a tener momentos malos y buenos.

–Por cierto, ¿cómo se celebra una liga por videollamada?

–Muy raro. No es la misma emoción. Te hace mucha ilusión, pero no es lo mismo celebrarla en casa con un mensaje que en pista con tus compañeras.

–¿Es optimista con que se pueda acabar la competición?

–Sí, aunque es verdad que ha empeorado el tema de la pandemia del COVID-19, pero tenemos que seguir hacia adelante. Tenemos que tratar de ser responsables todas y fuera de la pista no tener mucho contacto con gente que no sea de nuestro entorno. Va a ser muy difícil que nadie se contagie. Tengo esperanza de que siga hacia adelante la liga, hay que intentar convivir con este tema.

–¿Cómo llegó a la portería?

–En el colegio donde estudiaba había mucho balonmano, mi hermano jugaba y era portero. Pues yo igual que mi hermano.

–Es una portera alta, que no es muy común.

–Sí, en la liga hay pocas grandes. No tengo una altura común, las cosas como son. Hay cosas buenas y malas, las bajitas son más rápidas. Yo tengo que aprovechar mi envergadura para parar.

–¿Estáis infravalorados?

–La portería es un puesto especial, está apartado y a veces nos tienen un poco olvidadas. Pero creo que cuando una portera juega bien se ve, es muy agradecido cuando te sale un buen partido. Llama mucho la atención. Hay puestos como el pivote o las defensoras que no se aprecia tanto y es super importante.

–¿Comulga con eso de que estáis hechos de otra pasta?

–Ese punto de locura para estar ahí, ¿no? No, creo que no, somos muy normales (risas). No estamos locos ni nada de eso. Es al final lo que te gusta. Si de pequeña estás acostumbrada a estar en portería pues te llama la atención. Te pegan pelotazos y eso, pero a mí me divierte mucho la portería.

–Desarrolle esa diversión.

–Es un poco trabajar contra ti todo el rato, es una lucha contra ti misma y tu cabeza. No tienes nadie que te pueda ayudar . Cuando las jugadoras están atacando tú estás sóla en tu portería dándole vueltas a la cabeza. Tienes mucho tiempo para pensar. Me gusta esa pelea interna que tienes todo el rato en la portería. Merece la pena todas esas horas con mi cabeza.

Merche Castellanos se abraza con Paula García. Merche Castellanos se abraza con Paula García.

Merche Castellanos se abraza con Paula García. / marilú báez

–¿Cómo es esa soledad?

–Estamos acostumbradas, ya no me sorprende. Lo raro sería tener alguien al lado.

–¿Trabaja mucho la mente?

–En cada entrenamiento, es inevitable porque es mucho tiempo sola. No dejas de pensar. Tienes que trabajar mucho para intentar desconectar cuando las cosas van mal para venirte arriba.

–¿Y fuera de la pista?

–Con la edad no hace falta trabajarlo, pero es un aspecto muy importante en la portería y en el deporte en general. La psicología en el deporte me parece básico para que los jugadores puedan rendir.

–¿Se le da la importancia que merece?

–Me parece fundamental y no se trabaja prácticamente nada. Los deportistas se tienen que sentir cómodos, muchas veces tienes mucha presión. Los que siempre están en el foco es muy duro. Es la parte olvidada, parece que sólo está el trabajo físico. Un deportista que no tiene bien la cabeza va a rendir, a muchos entrenadores a veces se le olvida.

–Ha vivido en muchos lugares, ¿le ha enriquecido?

–Sí, me ha tocado cambiar mucho de equipo. Aprendes, conoces a mucha gente. Te enriquece muchísimo y te hace crecer como persona.

–¿Qué tal en Francia?

–Crecí muchísimo, aunque no jugué todo lo que me habría gustado. Tenía 23 años y delante a una portera internacional, de la casa y que era muy buena. Sabía a lo que iba. Aprendí muchísimo, de cabeza me hice mucho más fuerte en pista.

–¿En portería se mejora con los años verdad?

–Sí, vas mejorando y aprendiendo mucho. También en el resto de puestos se nota la madurez. Ahora me encuentro muy bien, con la cabeza muy tranquila y físicamente estoy bien. La madurez me ha ayudado muchísimo.

–¿En qué porteros se ha fijado?

–Muchos. De pequeña mi ídolo era David Barrufet, pero luego me he fijado en muchos porteros. Sterbik es uno que me ha encantado siempre. Un poco la forma que tiene él de parar la puedo llevar yo a la pista. Veo cómo se coloca, cómo aprovecha su cuerpo... Me gustaba verle para imitarle en algunas cosas.

–¿Ve mucho balonmano?

–No porque me dedico a ello y lo tengo siempre en la cabeza intento desconectar cuando no estoy entrenando o de viaje. Intento ver partidos de liga o Champions importantes . Me encanta el balonmano, pero necesitas desconectar. Es nuestro trabajo, me encanta, pero no deja de ser un trabajo.

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