Málaga

El Ayuntamiento de Málaga estudia el encaje para que haya espectáculos musicales en bares

  • Comercio recibe decenas de peticiones de locales a los que Medio Ambiente exige una insonorización semejante a una sala de fiesta

Imagen de archivo de varios locales de hostelería del Centro de Málaga. Imagen de archivo de varios locales de hostelería del Centro de Málaga.

Imagen de archivo de varios locales de hostelería del Centro de Málaga. / Javier Albiñana

El área de Comercio del Ayuntamiento de Málaga busca el modo de dar encaje a las decenas de peticiones que en apenas un mes ha recibido por parte de bares y restaurantes que quieren organizar actuaciones musicales "de pequeño formato" con las que amenizar a sus clientes de manera eventual. A pesar de que esta figura está reconocida y respaldada por el decreto andaluz sobre el Catálogo de Espectáculos Públicos, Actividades Recreativas y Establecimientos Públicos, los pronunciamientos emitidos hasta la fecha por el ente dirigido por Elisa Pérez de Siles están siendo negativos.

Y ello, en buena medida, porque a los argumentos empleados por los representantes legales de los peticionarios, que insisten en que se vulnera el derecho reconocido por la normativa autonómica, se contraponen los informes del área municipal de Medio Ambiente, que condiciona su aval a tales actividades a que previamente se desarrollen medidas de aislamiento acústico similares a las que se reclaman a las salas de fiesta. Adecuaciones que obligarían a realizar un importante desembolso económico que los empresarios no parece que estén dispuestos a acometer.

Se da el caso, incluso, de algún local que aún contando con un nivel de insonorización nivel 2 está siendo apercibido por celebrar sin autorización para ello un pequeño espectáculo flamenco sin aparatos amplificadores. El temor que toma cuerpo en Comercio es que la posición actual acabe provocando una respuesta judicial por alguno de los afectados.

A los dos actores implicados se añade un tercero, el de las salas de fiestas. Según indicó la representante municipal, estos empresarios consideran que la autorización de esas actuaciones "de pequeño formato" podría entenderse como "una forma de colar eventos que les pueden hacer la competencia", pero con unas exigencias administrativas muy inferiores.

"Tenemos un follón montado, con intereses contrapuestos de colectivos", admitió la edil, que llegó a considerar este asunto como "el mayor problema" que tiene hoy su departamento. El estado de indefinición es mayor aún si se tiene en cuenta que las ordenanzas municipales vigentes no están adaptadas al decreto regional, a pesar de que disponían de un plazo de 18 meses (a contar desde el 3 de agosto de 2018) para proceder a su adecuación. A esto se suma la reciente aprobación y entrada en vigor de las denominadas Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS)

La situación, en cualquier caso, no es exclusiva de la capital de la Costa del Sol, sino que se extiende a otros muchos municipios andaluces. Ante esta circunstancia, la Federación Andaluza de Municipios y Provincias (FAMP) está tomando cartas en el asunto, iniciando contactos con la Junta de Andalucía. Una vía de diálogo que ya ha iniciado de manera particular el Consistorio malagueño en el intento de clarificar el escenario. "Desde la FAMP se ha mandado a los municipios una especie de formulario con el fin de que precisen las cuestiones que quieren que aclare la Junta, como el nivel de insonorización, qué se entiende por pequeños formatos, entre otras", explicó Pérez de Siles.

De manera precisa, el decreto 155 de la Junta, habla de "actuaciones en directo de pequeño formato" para referirse a aquellas "que no requieran escenario ni camerinos para quienes las ejecuten y cuyo desarrollo no suponga una modificación de la actividad, no afecte a las condiciones técnicas y de aislamiento acústico generales del establecimiento público, ni sean susceptibles de producir una alteración de la seguridad y condiciones de evacuación, un aumento del aforo máximo permitido, ni impliquen la instalación de estructuras eventuales para su desarrollo".

Al tiempo, precisó: "Se entenderá a estos efectos por amenización aquella actuación en directo de pequeño formato que se desarrolle mientras las personas usuarias consuman las comidas y bebidas servidas en el establecimiento de hostelería y que, por tanto, no afecte al normal desarrollo de la actividad de hostelería".

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