Patrimonio

Sánchez La Chica: "Estamos en el buen camino para solucionar los problemas de la Catedral de una vez por todas"

  • El arquitecto, autor del proyecto de la Catedral de Málaga junto a su compañero Adolfo de la Torre Prieto, explica la intervención integral para acabar con las filtraciones de agua

El arquitecto Juan Manuel Sánchez La Chica en el interior de la Catedral de Málaga.

El arquitecto Juan Manuel Sánchez La Chica en el interior de la Catedral de Málaga. / Javier Albiñana (Málaga)

Al estudio Marina Uno Arquitectos no le falta trabajo. Ni tampoco atención mediática un día después de conocerse que la  Comisión provincial de Patrimonio Histórico de Málaga aprobara el proyecto de intervención en el tejado de la Catedral de Málaga. Adolfo de la Torre Prieto y Juan Manuel Sánchez La Chica han firmado el proyecto que presentó el Cabildo Catedralicio a la Junta de Andalucía para intentar aportar una solución definitiva al problema de las filtraciones de agua. Sánchez La Chica asegura que se trata de "un proyecto muy ilusionante" porque hace ya tiempo "que los problemas son muy graves". 

-¿La aprobación de ayer por parte de la Comisión de Patrimonio fue un paso definitivo?

-Fue un paso importantísimo. Todavía queda un camino por recorrer, pero estamos en ello, avanzamos que es lo importante. La Catedral lleva arrastrando estos problemas desde hace siglos y se ha empeorado en los últimos tiempos. Hace ya 25 años que se advirtió de que era algo bastante grave y por fin parece que hemos cogido el camino bueno, el de solucionarlo de una vez por todas.

-¿El proyecto que presentó el Cabildo supone recuperar el proyecto del arquitecto Ventura Rodríguez en el siglo XVIII con un tejado a dos aguas o es más complejo?

-Es más complejo. Es un proyecto de evacuación de aguas completo de la Catedral, no solo de la parte del tejado, que puede ser lo más llamativo y visualmente lo más importante. Pero también contempla la restauración de todo el sistema de bajantes, de las terrazas sobre las capillas intermedias, que generan muchísimas patologías en la actualidad, y la conexión de todas esas pluviales con la red de saneamiento. Es una actuación completa. La Catedral de Málaga está en muy mal estado en ese sentido, es un problema que proviene del deterioro de los materiales pero, sobre todo, de que es un edificio inacabado. Sus obras se interrumpieron varias veces, unas en el siglo XVI y otra vez en el XVIII, y eso provocó que no se terminara el templo en lo que se refiere a la evacuación de agua, no solo en el tejado, también en otros aspectos.

-¿El tejado a dos aguas tendrá un impacto visual importante?

-No tendrá un impacto visual importante. Nosotros seguimos las líneas de Ventura Rodríguez por tener la geometría eficiente respecto a la votación de agua y también porque su aspecto no será algo moderno que resalte sobre la Catedral, sino que va a tener armonía con respecto al propio edificio. Pero sí, es el elemento más importante. También va a generar un espacio interior muy atractivo desde el que se puedan contemplar las bóvedas y que sirva de cámara de aire para evitar la filtración de agua y restaurar ese extradós de la bóvedas, que es muy importante.

-¿El proyecto que se hizo en 2008 ha dañado más la Catedral?

-Este sistema no se podía entender como una propuesta definitiva. Además porque no tapaba la totalidad de la cubierta, tapaba únicamente las bóvedas pero no los muros, tampoco los andenes que se encuentran en la parte superior… En cierto modo sí que ha imposibilitado la detección de posibles entradas de agua y ha impedido ese registro que necesitamos para restaurar un edificio de este tipo, que tiene que estar en perpetua revisión. Pero ya se hizo y ahora eso hay que dejarlo atrás y empezar de cero.

Torre norte y parte de la cubierta de la Catedral. Torre norte y parte de la cubierta de la Catedral.

Torre norte y parte de la cubierta de la Catedral. / Javier Albiñana (Málaga)

-¿En la obra se retirará esa especie de doble piel que se le puso?

-Sí, claro. Esa piel pesa como mínimo 728 toneladas y nosotros ponemos una cubierta que pesa 624 y que encima está apoyada sobre elementos resistentes y no sobre las cúpulas, como la solución actual. Se retira porque pesa y porque, además, queremos ver las cúpulas originales y desde ese espacio bajo cubierta se podrán contemplar. No deja de ser parte de la historia de la Catedral. Hay que verlo, estudiarlo y tenerlo abierto al público.

-De esa intervención integral, ¿lo más costoso va a ser la realización de esta nueva estructura?

-Lo más importante va a ser la cubierta superior porque es la que más superficie tiene y es la intervención más grande. Lo otro se lleva también una parte importante y hay que hacerlo completo, no podemos hacer solo la parte de arriba.

-¿Cuánto estiman que pueden durar las obras?

-Todavía nos queda, primero obtener la licencia de obra. Ya estamos en comunicación con la Gerencia de Urbanismo. Luego hay que buscar la financiación, licitar con las empresas constructoras y luego comenzar. La obra se puede atacar desde distintos lugares a la vez, de sur a norte y a distintos niveles, pero más de dos años se tardarán seguro, o tres.

-¿Hace falta un concurso público para la licitación de la empresa que haga la obra?

-No lo sabemos todavía porque no sabemos qué instituciones van a participar en la financiación, pero, en todo caso, el Obispado siempre hace licitación.

-¿Qué plazos barajan para poder empezar la obra?

-Nosotros estamos todavía con la emoción de haber dado este paso. Pero lo que hay que buscar primero es la financiación. Y de eso dependerá mucho el plazo. Eso sí, será lo antes posible y estoy convencido de la buena intención por parte de todas las instituciones.

-¿Cuánto es el presupuesto de la intervención?

-Tenemos un presupuesto previo de 10 millones de euros, aunque era anterior a la subida de los precios de los materiales que hemos tenido en el último año. Esperemos que se calmen, algunos materiales como la madera ya han bajado, pero todavía están muy altos. Este es un tema a estudiar importante. Las obras de esta envergadura en catedrales son costosas siempre. Pero es que lo que queremos poner es una gran inversión para el futuro de la Catedral. Todo lo que sea ponerle freno a esta grave patología va a ser una inversión que ahorrará en pérdida de patrimonio y en futuros gastos de restauración de mayor envergadura.

-Se trata de una obra con visión de futuro…

-Sí, efectivamente.

-¿Qué materiales se van a utilizar?

-Hemos planteado la estructura siguiendo la armonía con la Catedral que ya planteaba Ventura Rodríguez en 1764, ya ahí utilizaba la madera. Pero utilizaremos madera laminada, contemporánea, que tiene mucha más densidad y resistencia y, a la vez, es mucho más ligera, tiene mucho mayor control de calidad. También se usará acero en la estructura y luego las cubiertas serán de teja cerámica parecidas a las de Granada y Jaén, que son hermanas de nuestra Catedral y en las que intervinieron los mismos autores que en la de Málaga.

-¿Si no se actúa se podría llegar a perder parte del interior del templo?

Parte de la decoración del interior ya se perdió. Antes de 2003 incluso, se perdió muchísimo, sobre todo en la parte renacentista. Decoraciones de yeso con clavos que se oxidan, explotan y se desprenden. Esto se puede recomponer y restaurar. Pero esto ya sería el siguiente paso, otra fase que no está incluida en el proyecto. La restauración del interior se podrá acometer una vez que no entre agua.

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