Sucesos

El hombre que murió en el pozo pudo tirarse al agua para salvar a su perro

  • Este vecino de 45 años de Villanueva del Trabuco era amante de la naturaleza, de los animales y muy conocido en la localidad

  • El aljibe, de unos tres metros de profundidad, no se encuentra tapado y la Guardia Civil investiga si cuenta con los permisos necesarios

Una mujer se asoma al pozo en el que fue hallado muerto Juan Antonio. Una mujer se asoma al pozo en el que fue hallado muerto Juan Antonio.

Una mujer se asoma al pozo en el que fue hallado muerto Juan Antonio. / Javier Flores (Villanueva del Trabuco)

Cuando estaban enterrando al pequeño Julen en el cementerio de El Palo, Juan Antonio Santamaría salió a pasear con su perro Drago, grande, de pelo blanco. “Estaba loco con el animal”, dice Pepi, amiga de la familia. Amante de la naturaleza y experto en rutas senderistas, eligió la Gran Senda del Guadalhorce en Villanueva del Trabuco para pasar el domingo. Pero no volvió a casa y pasadas las 23:00, su familia alertó de su desaparición.

El Servicio de Emergencias 112 activó a la Guardia Civil, que lo halló fallecido en el interior de un pozo muy cerca del Molino Jabonero, un alojamiento rural del municipio. Aunque aún está abierta la investigación, se bajara que pudiera arrojarse al pozo para intentar rescatar a su perro, al que también encontraron cadáver en el agua.

Periodistas comprueban el estado del aljibe. Periodistas comprueban el estado del aljibe.

Periodistas comprueban el estado del aljibe. / Javier Flores (Villanueva del Trabuco)

El cuerpo fue rescatado de madrugada y trasladado al Instituto Anatómico Forense de Málaga para practicarle la autopsia. La Guardia Civil investiga si el pozo tenía su licencia pertinente e intenta esclarecer las causas de la muerte. Se trata de un aljibe de unos tres metros de profundidad y al menos tres de diámetro, completamente abierto y con agua en su interior. La construcción, de ladrillo y cemento, se encuentra junto a un arroyo y una caseta en una parcela de olivar.

La perforación cuenta con una pared de aproximadamente un metro y en la base de ésta se ven algunos agujeros. A su lado discurre esta ruta que conecta con la Fuente de los Cien Caños. En el interior se podían ver ayer el arnés rojo del perro y su correa atados a una rama.

Banderas a media asta en el Ayuntamiento de Villanueva del Trabuco. Banderas a media asta en el Ayuntamiento de Villanueva del Trabuco.

Banderas a media asta en el Ayuntamiento de Villanueva del Trabuco. / Javier Flores (Villanueva del Trabuco)

Juan Antonio Santamaría, Santa como lo llamaban sus amigos, tenía 45 años. “Era un hombre muy querido en el pueblo, se conocía esta sierra y estas tierras como la palma de su mano, todas las vías y sus entresijos, era muy dinámico y amante de la naturaleza”, comentó ayer el alcalde José María García Campos, consternado como todo el municipio por el suceso. Las banderas ondeaban a media asta en la fachada del Ayuntamiento y se decretó un día de luto oficial.

“Éramos amigos, salíamos a hacer rutas juntos, siempre ha disfrutado mucho del campo, había hecho ese camino decenas de veces”, relataba Elísabeth, camarera en el bar La Plaza. “Yo todavía no me lo creo, es que no puede ser”, lamentó esta mujer que lo conocía “desde que éramos pequeños”. Una operación lo mantenía de baja y le molestaba no estar en plena forma para seguir con sus caminatas, pero destacaba Elísabeth que era un hombre alegre y “muy buena persona”.

El arnés rojo del perro, atado a una rama. El arnés rojo del perro, atado a una rama.

El arnés rojo del perro, atado a una rama. / Javier Flores (Villanueva del Trabuco)

También “muy ingenioso y creativo, se traía ramas o troncos y te hacía una mesa de olivo, una lámpara, un adorno”, agregaba. Pepi, amiga de sus hermanas desde la infancia, destacaba ayer que “era un gran muchacho”. “Siempre estaba lleno de barniz, haciendo algún trabajo aquí y allá, era un manitas”, comentó a la salida del Tanatorio de Villanueva del Trabuco. “Y daba la vida por su perro, como así ha sido”, apuntó.

En la plaza de la Iglesia vivía con su madre. Hijo de familia numerosa, cinco hermanas y él, su apellido era conocido en toda la localidad. Había trabajado en la campaña de la aceituna y preparado rutas senderistas para aficionados. “Si alguien conocía todos los rincones y parajes naturales de la zona era él”, destacó el alcalde de la localidad. Hoy se oficiará un funeral en su memoria.

Ocurrido tan sólo 48 horas después de rescatar el cuerpo sin vida del pequeño Julen en el pozo de Totalán, la noticia de una nueva tragedia impactó aún con más fuerza. La Guardia Civil determinará si en este caso el foso cuenta con los permisos o si se trata de una construcción ilegal.

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