Selectividad Málaga 2019

Nervios, estampas y un llamador de ángeles, primera jornada de la Selectividad en la UMA

Una de las aulas en las que este martes ha comenzado la Selectividad Una de las aulas en las que este martes ha comenzado la Selectividad

Una de las aulas en las que este martes ha comenzado la Selectividad / Javier Albiñana

En el coche, con su abuelo al volante, le iba a dar un ataque de nervios. A pesar del llamador de ángeles que colgaba de su cuello y de las velas que le han puesto a todos los santos, Paloma Martín no se sentía lo suficientemente protegida en la primera jornada de la Selectividad celebrada este martes en la UMA.

"Me esperaba lo peor, me iba a morir", comenta esta estudiante de Bachillerato del instituto Martín de Aldehuela. Su abuelo intentaba quitarle hierro al asunto, seguro de la preparación de su nieta. Con el grado que da la experiencia, bien sabía que nada es para tanto. Pero hasta que Paloma no se sentó en una de las aulas de la Facultad de Medicina, pegó sus pegatinas correctamente y descubrió las preguntas de la prueba de Lengua Castellana y Literatura II no se calmó. 

"Quiero estudiar Psicología, que el año pasado se quedó con una nota de corte de 7,7, llevo una media de 8,7 en Bachillerato", relata. Aún así, la presión para ella ha sido grande. Nada que ver con su compañero Adrián Mayo, que demostraba su tranquilidad minutos antes de entrar al examen de Lengua Extranjera, Inglés en su caso, igual que la opción elegida mayoritariamente. "Lengua es la que peor llevaba y ya ha pasado, ahora ya me puedo relajar", agrega. 

En la EVAU, antigua Selectividad, cada año cambian las caras pero se repiten, cada mes de junio, los mismos miedos y preocupaciones. La ansiedad de los estudiantes por llegar a la media que necesitan para entrar en la carrera deseada, la tensión de los padres que ven el nerviosismo de sus hijos, las conversaciones rápidas y altas cuando se descarga por fin la adrenalina, las risas incontrolables cuando sale el tema que habían previsto o el rostro blanco cuando descubren que debían de haber estudiado más. 

Isabel García y su amiga Asunción acompañan en el trance a sus hijas Raquel y Miriam, alumnas del IES Sierra Bermeja. Ambas quieren estudiar Magisterio de Primaria y el año pasado necesitaron más de un 8 para entrar. "No sé si hago bien o no estando aquí, pero si mi presencia sirve para apaciguar los nervios, si puedo ayudar en algo, siempre lo haré", afirma Isabel. "Raquel ha estudiado mucho, piensa que se está jugando su futuro y venía muy nerviosa", agrega. 

Igualmente, Miriam lleva días "enclaustrada" en casa, "levantándose temprano y acostándose tarde, estudiando sin parar", asegura su madre. "Si los nervios no les traicionan, seguro que lo harán bien porque vienen muy bien preparadas", señalan ambas madres mientras las estudiantes realizan el examen de Inglés en el que una de las opciones era la biografía del inventor Nikola Tesla

En 40 minutos han hecho el examen de Lengua Extranjera los más avezados. Tampoco tuvo sorpresas el primero de ellos, el de Lengua Castellana y Literatura II. Un fragmento de la novela de Alberto Méndez, Los girasoles ciegos, y un artículo publicado en El País de la periodista Pepa Bueno a raíz del asesinato de Laura Luelmo fueron las dos opciones. 

"Los girasoles ciegos, el mejor libro que ha podido caer, el más fácil de entender y de explicar porque lo relacionas con la guerra civil, la posguerra y el final de la dictadura, puedes hacer una crítica de la sociedad de la época, de como vivían según fueran vencedores o vencidos", apunta Teresa Cañete, alumna del colegio La Asunción

A sus compañeras Elena Gómez y María Eugenia Navarro también les ha parecido fácil, tanto por las preguntas del contexto como el análisis sintáctico. Elena quiere estudiar Derecho y Criminología, esta última entre las 16 titulaciones que quedaron en la primera fase de adjudicación del pasado año con mayores calificaciones, por encima del 10. 

"Te juegas tu futuro en una nota, en cinco o seis pruebas, cuando te has tirado todo un año haciendo exámenes", critica Elena, que asegura haberse estudiado todo el temario de Historia de España. En este último examen preguntaron el proceso de desamortización y cambios agrarios y la dictadura de Primo de Rivera. María Eugenia, sin embargo, que pretende estudiar Administración y Dirección de Empresas, tan sólo se ha preparado a conciencia tres de los 11 temas. 

Paula Atencia comenta que "ha sido más fácil de lo que me esperaba", refiriéndose al primer examen. Ella quiere estudiar Márketing, una titulación con 300 plazas y que tuvo el pasado año una nota de corte no muy superior al 5. "No vengo presionada, tengo que estudiar y ya está", dice. José María González, no obstante, si opta por Ingeniería Mecánica y Diseño Industrial necesitará más de un 11. "Me preocupan Matemáticas e Historia, no hemos dado tres temas durante el curso que me he tenido que preparar por mi cuenta", señala.

Un accidente en el falso túnel del Hospital Regional formó un atasco a primera hora de la mañana y José María ha llegado 20 minutos tarde. Ya lo habían llamado y ha tenido que esperar a entrar el último. "Ya estaban sentandos y leyendo las hojas, pero por suerte han vuelto a repetir las instrucciones", comenta. 

Anécdotas de una experiencia que recordarán para siempre. Sobre todo si el 20 de junio, cuando puedan consultar las notas, se encuentran con la calificación esperada. 

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