Municipal

Los vecinos de Mitjana llevan al Ayuntamiento a los tribunales por su inacción ante el ruido

  • Presentan una demanda por vulneración de "los derechos fundamentales"

  • Vienen denunciando los problemas de ruido y ocupación de la plaza desde hace siete años

Imagen de archivo de un vecino midiendo los niveles de ruido en la Plaza Mitjana y alrededores. Imagen de archivo de un vecino midiendo los niveles de ruido en la Plaza Mitjana y alrededores.

Imagen de archivo de un vecino midiendo los niveles de ruido en la Plaza Mitjana y alrededores.

Los vecinos de la Plaza Mitjana y sus alrededores pasan de las palabras a los hechos. Tras amagar en varias ocasiones con llevar al Ayuntamiento de Málaga a los tribunales ante lo que consideran una inacción evidente a la hora de solucionar los problemas de ruido que padecen desde hace años, un grupo de residentes de la zona acaba de formalizar una demanda por la vía contencioso-administrativa contra el Consistorio, aduciendo la vulneración de "derechos fundamentales".

De acuerdo con los detalles conocidos por este periódico de fuentes cercanas a la reclamación, se trata de la primera acción judicial que se entabla contra la Administración local por problemas de ruido y convivencia en el casco antiguo. Además de estos vecinos, la Asociación de Vecinos Centro Antiguo también puso sobre la mesa esta vía de intervención a finales del año pasado, ante lo que consideran la "inacción" de las áreas municipales a la hora de poner coto a los problemas existentes.

El drástico movimiento realizado ahora por este grupo de residentes de Mitjana se produce después de que el Defensor del Pueblo Andaluz archivase meses atrás la queja realizada por los residentes contra el Consistorio. "El Defensor instaba al Ayuntamiento a aumentar la presencia policial, a mejorar las relaciones con los vecinos y declarar las Zonas Acústicamente Saturadas (ZAS), pero nada de eso se ha hecho", explicó uno de los vecinos implicados en la demanda.

Según este afectado, las imágenes de los últimos fines de semana y de buena parte del invierno constatan que la situación de ocupación de la plaza "es la misma, yendo más allá del sentido común, de la legalidad, demostrando falta de interés y dejación de funciones a la hora de hacer cumplir la normativa".

"Ya sea por Comercio, Seguridad o Medio Ambiente, por el propio alcalde, todo lo que ha habido en estos siete años han sido falsas promesas, falsas palabras", sentenció el representante vecinal, quien incidió en que en este escenario "no ha habido más remedio que presentar una demanda judicial". La formulación de la misma se produjo tras una primera advertencia al Consistorio que, según el vecino, ha presentado al juzgado del orden de 1.800 folios "que grosso modo vienen a incluir las denuncias de los vecinos".

La denuncia se sustenta en lo que consideran los vecinos la vulneración de sus derechos fundamentales. El asunto está en manos del Juzgado de lo Contencioso-Administrativo número 6 de Málaga. El despacho de abogados contratado por los afectados tiene ya experiencia en reclamaciones de esta naturaleza. De hecho, es el mismo que, según indicaron las fuentes, estuvo implicado en las denuncias por los ruidos en la zona de ocio de El Copo, en Torre del Mar.

A la espera del devenir futuro del camino ahora emprendido, el paso dado pone de relieve el nivel de malestar de los vecinos del casco antiguo, que desde hace años vienen exigiendo una intervención de mayor dimensión por parte del Ayuntamiento ante las molestias generadas por la concentración nocturna de personas en la calle. De hecho, a finales del pasado ejercicio ya se advertía de la posibilidad de acudir a la vía judicial, paso que no se ha dado. Una de las herramientas activadas por el Consistorio para tratar de atajar la situación es la declaración como ZAS de 98 calles del Centro, así como varios puntos de El Romeral, en Teatinos.

Un instrumento cuya aprobación ha ido acumulando años de demora y que no fue aprobado inicialmente hasta el pasado mes de octubre. A día de hoy, cinco meses después, las medidas incorporadas al mismo siguen sin ser aplicables. Tras el cierre del periodo de información pública al que fue sometido, el Consistorio pretende ahora contratar a una empresa de Sevilla para que asuma el análisis de las alegaciones formuladas. Un proceso que, obligatoriamente, llevará cualquier determinación al próximo mandato.

La discrepancia con respecto a lo planteado en el plan municipal es amplia tanto en el caso de los residentes del Centro como en el colectivo de hosteleros. Si los vecinos del casco antiguo consideran que las acciones previstas son de escasa envergadura, exigiendo una mayor incidencia en lo que a la reducción del horario de terrazas se refiere, los empresarios consideran nula de pleno derecho la tramitación de estas zonas, buscando con ello la anulación total de la propuesta.

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