Provincia

Trasladan al párroco que sufrió insultos y amenazas en Benajarafe

  • El cura "está bien, no tiene problemas y quiere quedarse" 

  • Los vecinos recogerán firmas para evitar la medida, que se hará efectiva en septiembre

Sede del Obispado de Málaga en calle Santa María Sede del Obispado de Málaga en calle Santa María

Sede del Obispado de Málaga en calle Santa María / Javier Albiñana

El Obispado de Málaga ha acordado trasladar al párroco del núcleo de población de Benajarafe, en Vélez-Málaga, que en los últimos meses había sufrido insultos, amenazas y ataques xenófobos por parte de jóvenes de la localidad, hasta las parroquias de Monda y Guaro. Un juez ya decretó el ingreso en un centro cerrado de un menor, el supuesto autor, además de una orden de alejamiento, con la prohibición de acercarse al párroco a menos de 200 metros durante nueve meses 

El presidente de la Plataforma por Benajarafe y Chilches, Sergio Yules, ha explicado este miércoles a Efe que situación del cura en la población "se ha normalizado", principalmente, a raíz del cierre de un quiosco "que frecuentan los jóvenes que lo insultaban".

El sacerdote, de origen indio, denunció el pasado 26 de junio que un joven del pueblo se había metido con el color de su piel y le había amenazado con cortarle el cuello.

Yules ha manifestado que el párroco "está bien en estos momentos, no tiene problemas y quiere quedarse" y, por ello, los vecinos van a iniciar una recogida de firmas y van a solicitar una cita con el Obispado para intentar evitar el traslado, que se hará efectivo en septiembre.

El presidente de la plataforma ha señalado que lo que ha motivado el traslado es que "el Obispado había demandado al Ayuntamiento más presencia policial en la zona y, ante la imposibilidad de atender este requerimiento, porque dicen que están bajo mínimos, han optado por mandarlo a otra parroquia".

La decisión responde al hecho de que no se pueda incrementar la presencia policial, como pidió el Obispado

Ha insistido en que el cura ha desarrollado "una gran labor" y que los colectivos vecinales quieren que se quede, y confía que en que el Obispado rectifique.

Por su parte, Olga Rodríguez, vicepresidenta del colectivo vecinal ha afirmado que en Benajarafe y Chilches no existe "una inseguridad manifiesta", sino un problema de vandalismo.

Ha precisado que esta zona del litoral occidental del municipio de Vélez-Málaga cuenta con una población de más de 8.000 personas, que ahora en verano se duplica, "y no hay ni una sola patrulla de la Policía Local"

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