Barcelona-Unicaja de 1995 Mike Ansley: "Los árbitros no querían que ganásemos el segundo partido"

  • El ala-pívot norteamericano (53 años) rememora aquel triple que no entró en el 25 aniversario de la histórica final de la ACB ante el Barcelona

Mike Ansley, en la pista central del Carpena, en enero de 2014.

Mike Ansley, en la pista central del Carpena, en enero de 2014. / Marilú Báez

Mike Ansley estuvo por última vez en Málaga en enero de 2014, en un viaje organizado por el Unicaja y financiado con varios patrocinadores, en el que disfrutó de dos partidos y del cariño del Martín Carpena. Habían pasado casi 20 años de su triple que no entró, uno de los más famosos de la historia del baloncesto español. Pero permanecían esos lazos. Este martes se cumplieron 25 años del primer partido de la final de ACB ante el Barcelona que cambió la historia del baloncesto malagueño

El que fuera ala-pívot de Alabama tiene 53 años. Vive en Polonia, donde lleva la Big Mike Academy. Y desde allí habló con el club, a través de Manolo Rubia, entonces delegado y ahora director deportivo de la entidad, recordando aquella histórica temporada con detalles concretos, como el arbitraje del segundo partido, muy recordado en la plantilla aquella, o con las charlas de Javier Imbroda, entonces entrenador del equipo y ahora consejero de Educación y Deporte de la Junta. 

"Recuerdo el primer partido de la final, Javier nos dio una buena charla de motivación, nos dijo que era una oportunidad única en la vida. 'Salid fuera, jugad duro, representad a Málaga' y pase lo que pase dejadlo todo en la cancha. Miré a los compañeros y todo el mundo estaba impactado. Nacho, Curro, Bob (Babkov), Kenny Miller, Gabi, Manel... Todos estaban concentrados, hizo click y todo el mundo estaba listo para luchar ese partido", decía Ansley, que recordaba la camaradería existente entre un grupo de jóvenes (él era el mayor, con 28 años):  "El ambiente en el equipo fue excelente, creo que uno de los mejores que viví nunca en un equipo. Lo hacíamos todos juntos. Salíamos juntos, entrenábamos juntos, hablábamos cuando teníamos un problema. Teníamos la confianza de Manolo Rubia, cuando algo iba mal él lo arreglaba".

Tras el 0-1 en un primer partido tremendo, la sombra del 0-2 planeó sobre el Palau, el Unicaja ganaba por nueve puntos en la segunda mitad.  "Los árbitros nos vieron tan cerca que fue claro que no querían que ganásemos el segundo partido, ayudaron al Barcelona a volver al partido. El Barcelona estaba acabado, no tenían respuestas para nosotros y los árbitros les ayudaron, lo sigo sintiendo en mi corazón", sostiene años después Mike Ansley. Vicente Sanchís y Miguelo Betancor, experimentados colegiados de la época, fueron quienes impartían justicia ese día. 

"Sentimos el apoyo de todo el mundo al llegar a la final y tuvimos una oportunidad de ganar al Barcelona. Dimos más de lo que éramos. Javier tenía un plan de partido, jugábamos mucho pick and roll, todo el mundo tenía un tiro abierto, daba igual quién. Teníamos confianza y jugábamos muy duro. Les dije a los chicos que eran ganables porque no nos defendían bien. No era el mismo Barcelona de la fase regular", decía Ansley, que llegaba al momento cumbre, ese cuarto partido en el que tuvo el triple para ganar un título: "Creo que puede ser el tiro más importante de mi larga carrera. ¿Cuánta gentes conoces que sea famosa por fallar un tiro? Ese tiro fallado unió a una ciudad, éramos uno, fue increíble. Si tuviera la oportunidad, lo tiraría de nuevo y lo metería. Vi que Darryl Middleton estaba cansado, tenía que hacer ese tiro y sabía que iba a entrar y después del partido hablé con Javier, me había dado varias opciones para tirar de tres y para tirar dos. Y le dije 'voy a por el home run', ya nos quitaron el segundo partido. Lo tiraría otra vez sin duda lo metería para ganar el partido".

Quedaba un quinto partido en Barcelona en el que se peleó pero no se consiguió la hazaña final. "Recuerdo que veníamos como locos en el avión, pensando que habíamos perdido este partido y me dije 'Se me ha caído el mundo encima'. No quería bajarme del avión y Javier me dijo 'Mike, tienes que afrontarlo'. Cuando vi que la gente tenía lágrimas en la cara. Esto es lo que siente cuando eres campeón. ¿Somos los ganadores o los perdedores? Fue genial", rememora el ala-pívot americano: "De Málaga recuerdo a gente maravillosa, la comida, fue donde probé por primera vez el marisco. Recuerdo que la gente que iba a verte a los partidos te adoraba, en otros sitios quizá la gente era más tranquila. En Unicaja todo estaba organizado".

Eso sí, Ansley conserva ese punto de fanfarronería de la época de jugador. "Todavía soy el mejor de Europa a mi edad. Una vez eres el mejor, siempre serás el mejor. Soy el mejor 4 de Europa con 53 años", decía recordando esa famosa frase que dijo en su cúspide como jugador en la que aseguraba que era el mejor de su puesto en el continente, al tiempo que retaba al club a retirar el número 9 que portó. "Tengo una pregunta entonces. ¿Dónde está mi camiseta retirada tras 25 años? Ese triple fue importante para el club y para la ciudad. ¿Dónde está mi dorsal retirado?".

Ansely terminaba recordando lo que hace en la actualidad. "Ahora tengo una escuela de baloncesto, es la primera de Polonia. Todos mis chicos pasan a la escuela de Marcin Gortat después. Tengo a los niños jugando no como en España, sino entrenando. Tenemos todos los años un campus en verano con 150 niños y 17 entrenadores".

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