Resultado y crónica del Unicaja - San Pablo Burgos El tren de Alberto (91-70)

  • El malagueño revierte una situación delicada en un clima tenso y los pitos iniciales se convierten en aplausos al final

  • 17 puntos de Díaz y 12 rebotes de un Dani Díez trabajador

Alberto Díaz ataca la canasta. Alberto Díaz ataca la canasta.

Alberto Díaz ataca la canasta. / Marilú Báez

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En un ambiente de lógico desencanto, con pitos rozando la bronca en la presentación del equipo, el Unicaja sacó adelante un partido al que hay que darle su mérito (91-70). El San Pablo Burgos es un buen equipo, que miraba la zona de play off con ciertas expectativas. Y con este Unicaja que no es un dechado de fortaleza mental, con tendencia a la fragilidad, es un buen paso para rearmarse de cara al final de temporada tras el rapapolvo indigno de Valencia. Transformó los pitos de la presentación en aplausos al final.

El partido seguramente se explica en las coordenadas en las que se maneja Alberto Díaz, que tiró del equipo con actitud, defensa y acierto. El último partido en casa ante el Joventut ya fue una exhibición del pelirrojo y repitió en una tarde dominical en la que que, pese a los condicionantes, atrajo a 6.200 espectadores al Carpena. Hay que valorar esa cantidad, que pudiera parecer escasa. En un día de playa y de elecciones, después de una hiriente derrota y en una mala racha, que un número apreciable de espectadores se acerque al Palacio, aunque sólo sea por hacer patente su disconformidad, es un depósito de fidelidad impagable al que hay que cuidar.

Si con alguien se identifica esa masa es con Alberto, que representa como nadie los valores del equipo. En esa atmósfera tensa, ya había pitos cuando el malagueño entró en pista por un Roberts al que se señala (3-10). Un triple desde nueve metros de Día cuando se acababa la posesión cambió el aire. Se sumó un Wiltjer que también ofreció oxígeno en forma de puntos (10 en el primer cuarto) para igualar al final del primer cuarto (17-17).

Se sustentó la anotación en Díaz, Wiltjer y Shermadini, que también ofreció una llamarada de esas con las que suele regar, especialmente ante equipos de zona media y baja, ante los que es más determinante. 31 de los 34 primeros puntos los habían marcado los tres. Buen trabajo de Dani Díez, algo oscuro, pero reboteando como nunca y leyendo bien el juego, faceta en la que no suel destacar.

Tras el descanso (40-38), el Unicaja pisó el acelerador, había conseguido destensar un clima peligroso aunque el San Pablo volvió a ponerse por delante. Pero apareció Alberto para poner las cosas claras sobre el parqué. Enlazó tres triples, una entrada, más cosas diferentes en un catálogo que va creciendo. No tuvo suerte en los dos partidos fuera de casa, pero los dos últimos en el Carpena ha evidenciado que la lesión se va olvidando. Puso el marcador (63-51) con el apoyo de Salin y Shermadini.

Ya en el último cuarto, el partido se decantó con Dani Díez barriendo todo lo que caía del aro, con una continuidad defensiva que no es normal en esta temporada y con minutos para que Jaime cogiera confianza. Sus gestos cuando metió un par de penetraciones de las suyas delataban que necesita confianza. Se detiene, pues, una secuencia de dos derrotas muy duras en Lugo y Valencia. El tren de Alberto sigue funcionando. El play off está más cerca. Hay que crecer por este camino. Aún no ha acabado la temporada.

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