Infraestructuras

El BEI garantiza su apoyo financiero al Metro de Málaga incluso sin el tramo al Civil

  • Demanda a la Junta que "haga ver cuáles son los nuevos planes" para “discutir sobre ellos"

  • La posición supone un respaldo a la decisión del Gobierno andaluz de dejar incompleta la red

El Banco Europeo de Inversiones (BEI) garantiza su apoyo futuro al Metro de Málaga. Y ello es lo mismo que decir que el prestamista principal de la financiación que ha permitido su construcción desde 2006 en adelante, con una aportación de 325 millones de euros, sigue creyendo en él. El aval formalizado verbalmente ayer por el jefe de la Oficina en España del banco, Alberto Barragán, permite mitigar al menos parcialmente las dudas generadas por el cambio de rumbo anunciado por el presidente de la Junta de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, cuya determinación es la de aparcar sine die la llegada del ferrocarril urbano hasta el entorno del Hospital Civil.

Siendo relevante el papel del BEI en el presente y futuro del proyecto, la realidad es que las condiciones contractuales y del préstamo que pesa sobre el ferrocarril urbano le garantizan en todo momento el cobro de las anualidades correspondientes. Es decir, que si bien el crédito está suscrito con la concesionaria adjudicataria de la explotación comercial de los trenes, es la Administración regional la que de manera directa o indirecta tiene la obligación de inyectar los fondos con los que, al menos hasta el momento, se viene pagando la deuda.

"El BEI lleva diez años apoyando el proyecto del Metro de Málaga y va a continuar apoyando el proyecto", dijo de manera rotunda Barragán al ser preguntado por los medios de comunicación, en presencia del alcalde, Francisco de la Torre. Cuanto menos fue curioso que el BEI tenga información de los nuevos planes trazados por el Gobierno regional tras "haber leído los periódicos" y no porque haya existido un contacto previo desde la institución pública.

Ante esta coyuntura, Barragán fue claro: "estamos esperando a que haya una decisión definitiva y una propuesta definitiva para sentarnos a discutir con las autoridades y seguir apoyando el proyecto". "Estamos leyendo los periódicos y cuando consideren oportuno nos sentaremos todos a hablar", insistió.

A pesar de la buena disposición mostrada por el representante del banco europeo, hay una máxima que pesa sobre el futuro del Metro y su financiación: tiene que estar garantizada en todo momento la viabilidad de la infraestructura. "La Junta nos tiene que hacer ver cuáles son los nuevos planes y tenemos que discutir sobre ellos", advirtió.

El quid de la cuestión, en este caso, tiene que ver con la supresión de la fórmula ya pactada a finales de 2013 por la Junta, el Ayuntamiento, la concesionaria y el BEI de la pieza que permitía prolongar el trazado ferroviario en superficie hasta el entorno del Civil. La ejecución de este tramo, que aún se encuentra en proceso de contratación, era clave para completar la red (junto a la llegada bajo tierra hasta la mitad de la Alameda) y asegurar del orden de 20,7 millones de pasajeros anuales. Un parámetro numérico con el que, según los estudios manejados por las partes, se garantizaba la viabilidad económico-financiera del proyecto.

¿Qué ocurrirá si finalmente la Junta cumple lo anunciado y desdeña ese tajo? Lo que es evidente es que la cuestión requerirá de una nueva modificación de los contratos de la Junta con la concesionaria y de la concesionaria con el BEI. Será ésta la tercera de las variaciones contractuales desde el origen del proyecto. "Ya se han ido reformando a lo largo de los años; no es algo nuevo", expuso.

Desde el punto de vista numérico, no llegar al Civil, teniendo en cuenta que la alternativa ahora puesta sobre la mesa de extender el Metro hasta el PTA no será viable hasta dentro de varios años, supone un lastre para las estimaciones de demanda sobre las que se renegociaron las condiciones del contrato aún vigente. En concreto, serían unos 3 millones de viajeros menos que, conforma a lo que ha venido ocurriendo hasta la fecha, tendrán que seguir siendo compensados por la Administración regional.

El alcalde valoró la disposición del BEI y su "postura clara de colaboración". "Siempre hemos dicho, puesto que había ese rechazo vecinal a hacerlo en superficie, el hacer la obra hasta la Alameda, como está previsto, lo que dará un incremento de viajeros y ver a qué número se llega; además de plantear la prolongación al PTA, que está previsto en el acuerdo", expuso, confiando en que los números estén cerca de los 20 millones de usuarios animales.

Los datos recogidos en las cuentas anuales de Metro Málaga vienen a confirmar que la concesionaria adeuda aún al BEI del orden de 285 millones de euros, conforme al abono del crédito de 325 millones recibido. Al cierre de 2017, al cuantía era de 287,6 millones. La suma total se contempla en un total de 68 pagos trimestrales consecutivos con vencimiento el 15 de diciembre de 2030. El último ejercicio conocido permitió la amortización de 11,7 millones de euros, estando previsto para 2018 otros 13,3 millones.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios