Málaga

Las pernoctaciones hoteleras en Málaga caen un 80% en septiembre

  • Los establecimientos apenas tuvieron 428.838 estancias frente a las 2.231.850 del año pasado 

  • La mayor caída es la protagonizada por los turistas extranjeros, con un 91% menos

Dos turistas caminan por el Centro de Málaga capital. Dos turistas caminan por el Centro de Málaga capital.

Dos turistas caminan por el Centro de Málaga capital. / Javier Albiñana

La realidad a la que se enfrentan los establecimientos hoteleros de la provincia de Málaga sigue siendo desoladora. La incidencia del coronavirus sobre el turismo nacional, pero sobre todo, internacional, vuelve a quedar patente en las pernoctaciones registradas el pasado mes de septiembre. Los datos dados a conocer este viernes por el Instituto Nacional de Estadística (INE) reflejan una caída del 80,7% en las estancias respecto al mismo mes del pasado ejercicio, siendo particularmente severo el descenso de aquellas protagonizadas por residentes extranjeros.

En términos absolutos, frente a las 2.231.850 pernoctaciones del año pasado, las 428.838 actuales. De ellas, 283.577 corresponden a visitantes nacionales, mientras que apenas 145.262 son de residentes foráneos. Para tomar en consideración la envergadura de este último parámetro hay que tener en cuenta que en septiembre de 2019 fueron 1.719.609 las pernoctaciones de estos turistas, un 91% más.

Aunque la caída es apreciable en todos los puntos turísticos de la provincia, es mayor en municipios como Torremolinos y Marbella, zonas que han visto casi desaparecer al turista extranjero. Los establecimientos de Torremolinos apenas alojaron en septiembre a 76.725 turistas, de ellos 26.774 extranjeros, un 93,9% menos. La localidad costasoleña es la que, en términos absolutos, tiene mayor número de pernoctaciones, seguida de Málaga capital, con 72.408, un 72% menos, y Marbella, con 69.019 pernoctaciones, un 78,5% menos.

Conforme a estos valores, septiembre, como era de esperar, sigue la línea de lo ocurrido en los meses precedentes, igualmente lastrados por el Covid-19 y por las decisiones adoptadas por algunos de los principales mercados emisores, caso de Reino Unido y Alemania. Cada gobierno ha intentado que sus ciudadanos hagan turismo en su propio país para impulsar su economía  y el miedo al contagio ha hecho el resto.

Lo ocurrido con las estancias en establecimientos va en consonancia con una caída drástica en la cifra de viajeros. La actualización publicada por el INE apunta una reducción del 73,8% respecto al año pasado. De los 609.398 contabilizados en septiembre de 2019 se ha pasado a apenas 159.624. 

Los que dejaron de venir fueron fundamentalmente turistas extranjeros, claramente retraídos por las circunstancias sanitarias y por las limitaciones impuestas por sus propios países. En conjunto, estos visitantes han sido un 89,1% menos que el mismo mes del ejercicio anterior. De hecho, que en septiembre fueron más los españoles que llegaron a la provincia, 113.915, frente a 45.709 residentes extranjeros. Doce meses antes, cuando nadie pensaba en el Covid-19, la realidad era otra: 187.689 viajeros españoles frente a 421.709 foráneos. 

Con estos números, la industria hotelera ha reaccionado, en buena medida, con el cierre de establecimientos a sabiendas de la imposibilidad de obtener rentabilidad alguna. Según el INE, en septiembre se ha estimado la apertura de 436 establecimientos frente a los 622 del año pasado, con una oferta de 28.392 habitaciones (frente a las 45.561 de 2019) y 62.506 plazas (frente a 101.645 de 2019).

Todo ello da como resultado un grado de ocupación de apenas el 22,55%, un 50% menos, en cuanto a las plazas ofertadas, valor que crece ligeramente hasta el 27% de las habitaciones. La incidencia sobre el empleo es dramática. Y muestra de ello es que la cifra de personas empleadas el pasado septiembre fue de 7.387 personas, 10.439 menos (un 58,5% de descenso) que el mismo mes del año pasado.

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