Málaga CF Una semana decisiva

  • Semana clave en el Málaga en la que se debe dibujar cómo será la próxima plantilla 20/21

  • LaLiga, los veteranos y el mercado, factores determinantes

Manolo Gaspar, Capote y Viberti, en las gradas de La Rosaleda. Manolo Gaspar, Capote y Viberti, en las gradas de La Rosaleda.

Manolo Gaspar, Capote y Viberti, en las gradas de La Rosaleda. / Javier Albiñana

Hablaba días atrás Sergio Pellicer, antes de emprender sus merecidas vacaciones, que esta próxima semana se antojaba clave en el devenir de los acontecimientos en el club. Él hablaba del "boceto", del plan o el equipo que podría tener de cara a la temporada que viene, la 20/21. Decía que era "una incógnita", aunque se encomendaba tanto a Manolo Gaspar como José María Muñoz, a los que alaba por la "estabilidad" que han generado en estos últimos meses de competición, pandemia mediante.

"Durante esta semana o la que viene podremos poco a poco ver las cosas, se podrá ver el boceto", aquellas palabras las lanzaba en la noche del pasado lunes y éste se afrontará esa segunda semana, la realmente importante para dilucidar algo más la campaña. El punto de partido está claro, aunque será muy diferente una vez se terminen todas las reuniones y renegociaciones con los jugadores con los sueldos más altos.

Es en cierto modo, una cuenta atrás, mientras más ágil sea el club en este sentido y sepa en qué punto está, antes puede avanzar al siguiente puerto. Las conversaciones con LaLiga, como reconoció Gaspar, son fluidas. En los términos económicos está el administrador judicial, que vela para que el Salario Liga o límite salarial esté lo más alto posible, hay puede ayudar el acuerdo final por Keidi Bare, que aún está a la espera del OK del técnico perico. Aunque hay otras vías en mente para ingresar efectivo. Eso sí, lo primero es reducir la pesada mochila que aún portan.

El director deportivo espera que el margen sea amplio en este sentido y que la normalidad vuelva al club cuanto antes. Se refiere a nivel contractual, sobre todo, ya que acudir al mercado para reforzar al equipo con la única posibilidad de ofrecer 80.000 euros por temporada limita y mucho el abanico de posibilidades. El cerco se estrecha en jugadores libres de la categoría o de Segunda B

Así, son horas importantes en Martiricos para el futuro más inmediato. Acaba un ciclo, un era importante de la entidad, y arranca otra muy diferente, más sensata y  consecuente con los tempos del fútbol actual y la realidad del club. Aunque el embrollo es importante. Sanear una cifra que oscila entre los 10 millones de euros salarialmente solo se entiende con un buen número de bajas, muchas de ellas de las más importantes en términos deportivos –otras no tanto–. Empezar de cero podría traer sus consecuencias, aunque no llegar a hacerlo debería preocupar aún más. Están en el camino correcto.

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