Resultado y crónica del Asecco Gdynia - Unicaja El menos malo (59-66)

  • El Unicaja enlaza en Gdynia su tercera victoria en un partido en el que su juego no mejoró

  • Dio los mínimos en defensa, con un rival desacertado, para superar el nefasto día en ataque

Ejim intenta anotar. Ejim intenta anotar.

Ejim intenta anotar.

Una victoria no oculta un partido malo. El Unicaja, superior por definición, ganó en Gdynia en un encuentro muy mejorable (59-66). Ese triunfo es lo más provechoso de la actuación malagueña en tierras polacas. Es el tercer triunfo consecutivo y ello debe dar crédito y confianza. Nunca es sencillo ganar fuera de casa en Europa y dio los mínimos en defensa, unido a un mal día local (30% en tiros), para sacar la victoria.

Es cierto que el arbitraje permitió pegar, después hubo más pito, y que ninguno de los dos equipos se sintió cómodo con el balón en las manos. Pero hay que acostumbrarse también a cómo se imparte justicia en Europa. En el plano positivo, Deon Thompson sacó el talento que lleva dentro y con 21 puntos (17 en la segunda mitad) aportó las gotas de calidad necesarias para amarrar el triunfo. En el reverso, un partido especialmente negado de Josh Adams, capital en los primeros partidos y en uno de sus previsibles malos días que debían llegar por su forma de jugar.

Era un partido para crecer sobre todo en el juego y el Unicaja no lo hizo. Tardó casi cuatro minutos en meter su primera canasta, un triple de Waczynski. El partido tenía un tinte anárquico y caótico, una espesura ofensiva propiciada por el nulo acierto en el triple y una baja anotación que se reflejaba al final del primer cuarto (6-12).

El Unicaja había cerrado con un parcial de 2-12 y se colocaba poco a poco en disposición de hacer un break importante. Elegar se hacía presente bajo los aros (seis rebotes en ocho minutos en pista), aunque un par de faltas le sacaron del duelo antes de tiempo. Adams y Jaime no hicieron fluir al equipo, que se hizo un poco más serio con la segunda unidad, con Alberto y Suárez dando empaque. Avramovic y Ejim atacaban el aro, no siempre con acierto, pero daban una marcha distinta a un encuentro enfangado. La absoluta falta de tino del Asecco, sin que tampoco fuera una defensa deslumbrante la cajista, permitía al Unicaja instalarse en los 10 puntos de renta (12-23). Avramovic acababa dos penetraciones, Ejim aprovechaba alguna superioridad cerca del aro con sus pares y Suárez distribuía bien desde el poste alto para generar ventajas.

Estaba en ese punto el Unicaja en el que podía romper, pero no lo hacía. Con 17-27 atacaba. Adams estaba especialmente errático. No involucraba a compañeros y, cuando lo intentaba, perdía la bola. Igualmente, morían contraataques antes casi de nacer por malos primeros pases tras el rebote. Y los triples (1/13) impedían tener fluidez. A cambio, Greene sí destapó el aro malagueño. Metió tres triples en los tres últimos minutos. Y el Unicaja perdía al descanso (30-28) de manera merecida por no haber hecho los deberes.

“Ha sido un primer tiempo terrible”, decía con sinceridad el entrenador polaco, Przemyslaw Frasunkiewicz, en la entrevista de la mitad del partido. Casimiro decía que la defensa estaba correcta pero que el ataque había sido malo. Colocó un quinteto el técnico con Adams y Alberto por fuera, Ejim de bisagra y Thompson y Elegar, poderío por dentro. Encontró luz el equipo malagueño en Thompson. El fino jugador formado en North Carolina no había tenido una llamarada productiva como esta desde que había comenzado la temporada. Empezó pegando duro cerca del aro, posteando, por los dos perfiles. Después, un par de triples, que también se le habían resistido. 12 puntos en cuatro minutos para coger renta (35-45).

Pero no estaba redondo el Unicaja, no tenía la consistencia requerida para que una distancia interesante fuera sólida. Adams seguía especialmente desatinado ante el aro y eso impedía el despegue. Jaime Fernández metía alguna penetración de clase, pero tampoco el madrileño acababa de romper el partido, no se generaba lo suficiente desde las posiciones exteriores.

Szubarga, el veterano base polaco, forzó faltas (48-49) para igualar y tuvo algún ataque el Asecco para ponerse arriba. Sacó faltas Waczynski para dar algo de aire al Unicaja, pero el encuentro seguía en el alambre. Casimiro le daba cancha a Avramovic en el cuarto final, intentaba encontrar soluciones. Buenos minutos ofensivos de Waczynski, para acertar y crear. El Unicaja jugó sus mejores ataques con tres pick and roll, dos entre Alberto y Thompson, para irse a los siete puntos de renta (54-61).

Perdió otro balón Adams y Casimiro colocó a tres bajitos (Alberto, Jaime y Adams), pero perdió una nueva en un mal pase de Alberto, presionado por los rivales. Se complicaba un partido que debía estar ganado desde tiempo atrás. El Asecco no acertaba en los tiros libres y eso concedía aire al equipo malagueño. Un rechace en ataque de Suárez y otro en defensa del capitán sentenciaban un partido para olvidar, cuyo principal valor es seguir con el casillero de derrotas a cero.

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