Desayunos Telefónica

La digitalización de la agricultura en Andalucía, por el buen camino

  • Administraciones, empresas tecnológicas y profesionales del sector agroalimentario son conscientes del trabajo que queda por hacer, pero alaban la calidad y la capacidad de nuestros agricultores

Izqda. José Amador, de Ines Optics, Antonio Ruiz de Telefónica y el viceconsejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ricardo Domínguez. Izqda. José Amador, de Ines Optics, Antonio Ruiz de Telefónica y el viceconsejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ricardo Domínguez.

Izqda. José Amador, de Ines Optics, Antonio Ruiz de Telefónica y el viceconsejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ricardo Domínguez.

La transformación tecnológica de las empresas agroalimentarias en Andalucía no es una cuestión de futuro ni una inversión en balde, es una necesidad real si el sector (el 20% de las empresas en la región son agroalimentarias) quiere ser competitivo en un mundo globalizado.

Para poner en común el trabajo que se está realizando en esta transformación digital, ayer se reunieron en Antequera (Málaga), representantes de las administraciones públicas, de las empresas tecnológicas, plataformas de apoyo y empresarios, en torno a uno de los desayunos que organiza el Grupo Joly con el patrocinio de Telefónica.  Todos los participantes coincidieron en señalar que la digitalización de la industria agroalimentaria en Andalucía se está haciendo bien, lo que ocurre es que no se concede demasiada publicidad al trabajo realizado.

En este sentido, el viceconsejero de Agricultura de la Junta de Andalucía, Ricardo Domínguez García-Baquero, recordó que la agricultura en la comunidad andaluza supone el 8% del PIB neto “y la digitalización es el futuro del sector y a la Administración y a la empresa nos queda ese gran reto aunque está muy avanzado”. Explicó el viceconsejero que “afortunadamente tenemos una gran cantidad de datos de consumos, exportaciones, en qué se gasta, etc. que nos sirven para crear un gran Big Data” en la Junta de Andalucía y que servirá para desarrollar “modelos inteligentes de información” que ayuden a todo el sector a digitalizarse”

Los participantes en la mesa redonda debatieron sobre la digitalización del sector agroalimentario. Los participantes en la mesa redonda debatieron sobre la digitalización del sector agroalimentario.

Los participantes en la mesa redonda debatieron sobre la digitalización del sector agroalimentario. / Raúl Pérez

Y en este desarrollo juega un papel importante Telefónica, como agentes que “participamos en este proceso porque tenemos las redes que se necesitan” para adoptar estas tecnologías al campo, afirmó el gerente de Empresas Sur de Telefónica, Antonio Ruiz, para quien lo importante es ser “valiente y adquirir esas tecnologías, para lo que nosotros tenemos que ilusionarlos y ser el socio que les ayude”. Así, Telefónica colabora con la Junta de Andalucía para dar a conocer estas herramientas y también con la FAO en Latinoamérica, donde están construyendo cuatro laboratorios demostrativos, según anunció Pilar Alejandra Abiuso, experta internacional en soluciones de agricultura inteligente de Telefónica I+D Chile. Como también están en la labor de ayudar las empresas tecnológicas: José Amador Seco, director ejecutivo de Ines Optics, explicó que ellos llevan años trabajando con sistemas de visión e inteligencia artificial orientadas al sector agroaliementario”. Para él, la transformación digital “no es un proceso que se esté iniciando, sino que lleva tiempo y nosotros somos una pequeña prueba de que la transformación digital es un hecho. La tecnología ha venido para quedarse”. Mercedes Iborra es CMO de la empresa Visual Nacert y tercera generación en su familia dedicada a la agricultura, por eso habla desde la experiencia cuando afirma que “la clave del sector es una buena gestión de los recursos y, desde aquí, tenemos que ayudar con herramientas para ese uso”. Asegura Mercedes Iborra que esto no se consigue a corto plazo sino que lo importante es “decidir hasta dónde se quiere llegar” y haber realizado ciertos pasos antes de llegar al agricultor y proponerle una nueva tecnología.

La innovación y las nuevas tecnologías ya están aplicándose en las empresas partícipes en el desayuno: Dcoop y Primaflor. “En Dcoop hace tiempo llegamos a un consenso en toda la empresa para cambiar el modelo tradicional. En el sector del olivar somos punteros y también queremos serlo en la digitalización, siempre de la mano de nuestros partners”, afirmó el coordinador de Suministros de Dcoop, Juan Carlos Vega. Por su parte, el director corporativo de Primaflor, Cecilio Peregrín, recordó que ellos, hace 45 años estaban produciendo tomates, luego pasaron a las flores y a las lechugas “y ahora a la verticalidad con la cuarta gama… nos conseguimos reinventar”. Ensalzó Cecilio Peregrín que la innovación “es parte de nuestro ADN y para eso la tecnología es fundamental”. Subrayó que digitalizar significa un proceso más de la empresa que pondrá en valor el talento del producto y de su personal: “nos gusta decir que un cogollo tiene tanta o más tecnología, que un smartphone”.

Acciones con futuro

Javier Cintora, de Málaga Hoy y moderador del desayuno, preguntó a los asistentes acerca de las acciones que se están llevando a cabo para completar esta digitalización. El primero en pronunciarse al respecto fue Antonio Ruiz, quien recordó que Telefónica es el operador que “más invierte en fibra en Europa” y esta fibra óptica garantiza la cobertura y la comunicación en el medio rural. También dijo que disponen de una incubadora de empresas con la Junta de Andalucía para hacer llegar esta tecnología y seguir trabajando ahora en pos de la tecnología 5G. Otra de las acciones que ya se está aplicando en la empresa Ines Optics son los sistemas de visión artificial, que permiten inspeccionar el cien por cien de los productos alimentarios, aseguró su representante, José Amador Seco.

Y parece ser que todas estas acciones han de llevarse a cabo también con la nueva generación de agricultores, “a los que hay que hacerles ver que la agricultura es un negocio con el que se puede ganar dinero, que esa tecnología que necesitan tiene un precio adecuado y que es una de las profesiones más dignas”, apostilló Mercedes Iborra.

Por su parte, el viceconsejero de Agricultura recordó que “los agricultores son empresarios. Saben de su modelo y de cómo usar sus gastos. Hay que hacerles entender que con la entrada de la digitalización podrán ahorrarse costes por kilo” y que se tienen que adaptar como cualquier otro empresario. También apuntó a las nuevas generaciones, jóvenes muy formados pero a los que hay que acompañar en el mundo de la empresa.

Deberes bien hechos

A pesar del gran reto de llegar a todos los pequeños y medianos empresarios agroalimentarios andaluces con el “obligado” cambio digital, del gran volumen de datos y de conseguir retener a los jóvenes en los pueblos, todos los participantes concluyeron que los deberes en este sentido “están bien hechos”, como sentenció el viceconsejero de Agricultura, Ricardo Domínguez. “Estamos en el buen camino y estoy convencido de ello. Hemos incrementado un 60% nuestras exportaciones a un ritmo increíble; nuestros jóvenes hablan idiomas y en la digitalización es igual; en Andalucía estamos bien. No me atrevo a decir que estamos en la vanguardia pero se está trabajando bien”.

Enunció Ricardo Domínguez que se hacen muchas cosas en todo el continente, “pero nosotros aquí también”. Igual piensan en Telefónica, donde auguran un salto cualitativo en un año, y en Ines Optics, cuyo responsable dijo que “deberíamos quitarnos los complejos. Desde la formación de nuestros universitarios hasta las empresas tecnológicas. Nuestros sistemas se están aplicando en Estados Unidos o en Israel, por ejemplo. El nivel de avance del resto no es superior al nuestro”. Y como muestra, los visitantes holandeses, alemanes o japoneses que acuden a las instalaciones de Primaflor o Dcoop, “porque saben que estamos haciendo bien las cosas”, sentencia el coordinador de Suministros de Dcoop.

Para finalizar, se debatió sobre el hecho de que la digitalización, si se hace bien, debe traducirse en una puesta de valor en toda la cadena de transformación del producto agroalimentario, consiguiendo aumentar la producción en un 20% de media, un porcentaje aún mayor si la empresa tiene robotización (que no significa necesariamente la supresión de puestos de trabajo). Y la conclusión final: que no hay que dejar pasar el tren de la digitalización, para lo que es necesario que todos los agentes implicados en el proceso colaboren y establezcan alianzas. De esta forma será posible hacerlo rápido, “porque el que llega tarde, no entra”, sentencia Cecilio Peregrín, director corporativo de Primaflor.

Comentar

0 Comentarios

    Más comentarios