Restricciones

Málaga echa el cierre a la hostelería y el comercio

Un trabajador cierre la persiana de un bar, ayer, en la capital. Un trabajador cierre la persiana de un bar, ayer, en la capital.

Un trabajador cierre la persiana de un bar, ayer, en la capital. / Javier Albiñana

Ahora sí, Málaga capital tendrá que cerrar bares y comercios al superar la tasa de los 1.000 contagios de coronavirus por cada 100.000 habitantes, el límite establecido por la Junta de Andalucía para ordenar el cierre de toda actividad no esencial. Aunque la semana pasada la ciudad se salvó por la mínima de esta medida, después de un fin de semana en los que se han detectado 1.640 contagios más solo en la capital, la tasa de incidencia se situó ayer en 1.008, según los datos del Instituto de Estadística y Cartografía.

Llegados a este punto, los establecimientos comerciales y de hostelería tendrán que bajar sus persianas, al menos, durante las próximas dos semanas. Así lo confirmó la Junta de Andalucía tras la última reunión del Comité de Alertas de Salud Públicas. El siguiente examen será el 15 de febrero, entonces se verá si la medida cumple su objetivo. 

La situación en la capital parecía más favorable después del leve descenso en el número de casos durante la semana pasada. Aún así, el fantasma del cierre completo siempre ha estado ahí, con la incidencia rondando los 900, con constantes oscilaciones. El alcalde, Francisco de la Torre, llevaba días pidiendo “sacrificio” a los malagueños para evitar este cierre, lamentó la “mala noticia”. “No es bueno eso para la economía de nuestra ciudad”, reconoció, y volvió a reclamar “el máximo esfuerzo”.

Así, De la Torre esperó que esto sirva “como una llamada de atención para hacer las cosas aun mejor” y que se pueda convertir “en una oportunidad de reflexión y de necesario esfuerzo en la responsabilidad”. “Hagamos ese esfuerzo, es lo que pido a todos”, insistió. “Se han hecho bien las cosas en estos días, hemos frenado algunos días, que parecía que íbamos a llegar a 1.000, ahora hay que hacer un esfuerzo máximo para bajar pronto de 1.000 y acercarnos a 500 y luego bajar de 500”, señaló el regidor.

La consecuencia más conocida de esta situación es el cierre de bares, restaurantes y comercios en general, además de las medidas genéricas aplicadas en Andalucía –como el toque de queda entre las 22.00 y las 06.00–.

De forma detallada, según lo publicado en su día por el BOJA, los únicos negocios que podrán seguir abiertos son los comercios minoristas de alimentación, bebidas, productos y bienes de primera necesidad; centros, servicios y establecimientos sanitarios; servicios sociales y sociosanitarios; farmacias; parafarmacia; clínicas veterinarias; mercados de abastos; ópticas y productos ortopédicos; productos higiénicos; servicios profesionales y financieros; prensa, librerías y papelerías; floristerías; gasolineras; talleres mecánicos; servicios de reparación y material de construcción; ferreterías; estaciones de la ITV; estancos; equipos tecnológicos y de telecomunicaciones; tiendas de alimentos para animales de compañía; servicios de entrega a domicilio; tintorerías; lavanderías, peluquerías; actividades de empleados del hogar y mercadillos.

El alcalde espera que esto sirva “como una llamada de atención para hacer las cosas aun mejor”

En el sector de la hostelería, obligado al cierre, se permiten algunas excepciones, como mantener la entrega a domicilio y recogida en establecimiento, con limitaciones horarias –hasta las 23.30 y 21.30 horas, respectivamente–. También se permitirá la recogida de comida de carácter social o benéfico, así como que permanezcan abiertos los comedores escolares y los servicios de restauración ubicados en centros de formación o empresas, destinados a los trabajadores. Asimismo, podrán seguir abiertos las cafeterías de las gasolineras.

Se cerrarán también los gimnasios y todas aquellas instalaciones deportivas que no sean al aire libre. En este aspecto, podrán abrir solo para la práctica de la actividad deportiva oficial de carácter no profesional o profesional. Deberán suspenderse las competiciones y eventos deportivos no federados de cualquier categoría de edad y los federados a excepción de la categoría de edad absoluta, con la excepción de aquellas desde los 16 años a la categoría absoluta.

Con respecto a la cultura, también tendrá que paralizar su actividad, con el cierre de museos, cines y teatros. Por último, no se permitirá visitas a las residencias de mayores, se prohíbe la celebración de congresos y todo tipo de reuniones profesionales, y se ordena el cierre de establecimientos de juegos recreativos o de azar.

Otros seis municipios obligados a cerrar bares y comercios

La capital no es el único municipio malagueño en sumarse a la lista de los afectados por las restricciones más duras, en la que ya se encuentran otras grandes localidades como Estepona, Ronda, Marbella, Vélez-Málaga, Alhaurín de la Torre, Alhaurín el Grande y Coín.

En total, ya son 39 los territorios en la provincia con la actividad no esencial paralizada. Los últimos en unirse a estas restricciones –además de la capital– son Casares, Ojén, Cortes de la Frontera, Genalguacil, Benaoján y Jubrique. Estos dos últimos ni siquiera tenían aplicado el cierre perimetral, aunque el pasado jueves Benaoján ya anunció el cierre voluntario de su hostelería como medida para tratar de frenar al virus.

Además de estos, hay otros 35 cerrados perimetralmente. Es decir, no se puede entrar ni salir de ellos, aunque sí mantienen abiertos bares y comercios. A este grupo se unen dos tras la última actualización de ayer. Se trata de Cómpeta, con una tasa de 529,4 y 21 contagios en los últimos 14 días; y Guaro, que tiene una tasa de 526,3 y 12 positivos en dos semanas.

Hay que aclarar que hay localidades que pese a haber bajado su incidencia en los últimos días, deberán mantener las restricciones al no haber cumplido los 14 días exigidos. Es el caso Mollina, Villanueva del Rosario, Monda y Tolox, cuyas tasas han descendido de los 1.000 casos, pero donde todavía se debe mantener el cierre de bares y comercios. Por la misma razón, Archidona, que ayer ya estaba por debajo de los 500 de incidencia, seguirá con cierre perimetral.

De otro lado, solo hay dos municipios en los que se rebajan las restricciones a partir de mañana: Alozaina y Carratraca. Se unen a Sayalonga, Salares y Canillas de Albaida, que salieron del cierre perimetral ayer. Curioso es el caso de Gaucín, que tras salir de la lista tendrá que volver a cerrarse desde mañana tras subir de nuevo la incidencia.

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