El corte de la alta velocidad produce pérdidas y dudas sobre si afectará a la imagen de Málaga
El tejido empresarial y turístico manifiestan su preocupación por un impacto del que aún se desconoce su alcance
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Todavía no se ha cuantificado el impacto económico exacto que la prolongación de la suspensión del servicio ferroviario entre Andalucía y la capital de España tendrá, pero si algo tienen claro los sectores afectados son las pérdidas y el duro golpe que va a suponer. En la provincia de Málaga ya se hace notar y sectores como el turismo y el conjunto del tejido empresarial de la ciudad muestran su preocupación y hacen un llamamiento a la calma para evitar daños mayores.
Aumentan las cancelaciones, las reservas prácticamente se paralizan y la demanda se deteriora sobre todo en el mercado nacional y en el turismo corporativo y MICE. A las consecuencias materiales del accidente de Adamuz se suman, ahora, unas lluvias torrenciales que agravan los problemas de accesibilidad y retrasan la reparación. Con ello, la Federación Andaluza de Hoteles y Alojamientos Turísticos (FAHAT) prevé una caída de ventas cercana al 30% y un serio daño reputacional si no se restablece con urgencia una conectividad ferroviaria fiable y competitiva.
De la misma forma, Jacobo Florido, teniente de alcalde y delegado del área de Recursos Humanos y Calidad, Turismo del Ayuntamiento de Málaga, augura una caída de las reservas superior al 15% para febrero, mayoritariamente afectando al turista nacional que, de por sí, ya había perdido cuota y, concretamente, al MICE -reuniones, incentivos, congresos y exposiciones- que, incide, últimamente estaba en alza en la ciudad de Málaga.
"El turismo en la Costa del Sol es estratégico y los problemas de movilidad que sufrimos pueden suponer un freno para muchas de las expectativas de crecimiento, progreso y bienestar de los malagueños", asegura Margarita del Cid, alcaldesa de Torremolinos. A su juicio, la afección será "muy significativa" a la movilidad de locales y visitantes y afea al Gobierno de Sánchez la "acuciante falta mantenimiento y de inversiones en las infraestructuras, ya sean terrestres como ferroviarias".
Para "tomar conciencia de cuán importante es el sector turístico para Torremolinos" y valorar el impacto del corte, Del Cid recurre a los datos: el turismo genera en Torremolinos un empleo directo de cerca de 11.500 trabajadores, el 8% del conjunto de la provincia; a día de hoy, existen 927 empresas turísticas en la ciudad, el 6,6% de las que hay en Málaga; y en 2025 registró 5,5 millones de pernoctaciones y recibió a 1,1 millones de viajeros, siendo el turismo nacional el principal emisor con una cuota del 28,4%, por encima del británico, asevera. De este modo, sostiene, el impacto es evidente y la "Semana Santa está a la vuelta de la esquina", en alusión a la responsabilidad con aquellas personas que prevén "pasar unos días en nuestra tierra" y a las que hay que ofrecer "certeza", "seguridad" y "confianza".
Además de la incomunicación ferroviaria, denuncia, en esta línea, el "colapso" de la A7 y el "deficiente estado" en el que se encuentran las líneas C1 y C2 de cercanías. Sobre ello, informa, haber reclamado al Ejecutivo central, en una carta abierta junto a otros alcaldes de la provincia, la "inspección integral" de las infraestructuras y "un plan de inversiones con el que sufragar aquellos déficits o defectos que se detecten".
Más allá del turismo
“Estamos analizando los efectos, pero sin duda el impacto económico para la provincia ha sido muy importante, y no solo para el turismo”, declara Francisco Salado, presidente de la Diputación de Málaga. Salado habla de un “enorme trastorno” en la movilidad de los malagueños, en su economía y en la reputación del destino, así como de la pérdida de miles de turistas y, por ende, los ingresos y actividad económica que generan. Recuerda también a los autónomos, empresas y trabajadores. Y pide alGobierno “se tome tan en serio” como en Cataluña la crisis.
Desde la Cámara de Comercio de Málaga, su presidente José Carlos Escribano, sin entrar en cifras exactas todavía no cuantificadas, expresa su preocupación por el grave impacto económico sobre el turismo y el tejido empresarial de la provincia, especialmente ante la cercanía de la Semana Santa, "una de las fechas más importantes del calendario turístico y económico de la provincia de Málaga". "La conexión ferroviaria con la capital es un eje estratégico para los flujos turísticos, comerciales y empresariales, y cualquier interrupción prolongada genera incertidumbre, cancelaciones y una pérdida directa de competitividad para nuestro tejido productivo, especialmente para las pymes vinculadas a los servicios y al comercio", repara.
Mientras, añade que si a ello se suman las condiciones meteorológicas desfavorables se puede experimentar un freno en las reservas, un aumento de las anulaciones de última hora y una menor afluencia de visitantes, con un impacto directo en sectores clave como la hostelería, el alojamiento, el transporte y el comercio local, que dependen en gran medida de la planificación anticipada.
Ante los temores por un posible impacto en las reservas de Semana Santa, Jorge González, director del AC Hotl Málaga Palacio, dibuja un panorama esperanzador y, bajo su experiencia, asegura que todavía es pronto para determinarlo, pero, en principio, parece que sus visitantes continúan dentro de la normalidad. Asimismo, González señala que al contar con una cartera de clientes internacional, principalmente, no ha notado una disminución de las reservas ni cancelaciones fuera de la estricta normalidad.
Problema estructural
"El impacto económico ya es un hecho cuantificable", clama Javier González de Lara, presidente de la Confederación de Empresarios de Andalucía (CEA) y de Málaga (CEM). Un impacto que no solo es consecuencia del fatídico accidente ferroviario, aduce, sino también de "lo que estaba sucediendo con la línea de alta velocidad" y, en sus palabras, los empresarios venían anunciando hace tiempo. Refiere así "los retrasos constantes, las anomalías, las incertidumbres en determinadas cuestiones en las salidas y los destinos, las llegadas... Es decir, esto no es casualidad, aquí hay un problema básico, fundamental de inversión en infraestructura, de mantenimiento de redes, de mantenimiento de vía".
De este modo, transmite su preocupación tras contactar con empresarios locales, andaluces y "de toda España". "No solo en la provincia de Málaga, la Costa del Sol, sino también en todas las actividades productivas de Andalucía" y, además de la malagueña, nombra a Córdoba y Sevilla, junto a los "destinos de ciudad que no dependen tanto de la infraestructura aeroportuaria" para ejemplificar el impacto en la actividad económica de unas zonas con "enorme" dependencia de la alta velocidad.
"No estamos en el mejor momento y hay que tener humildad desde el punto de vista administrativo, político", se sincera. González de Lara habla de reconocer los errores para progresar y apela a los "responsables públicos" para que inviertan en infraestructura, más aún en una Málaga "tan potente" que "necesita tomarse en serio sus propias estructuras viaria, aeroportuaria, energética", dice. Un movimiento esencial para que tanto la provincia como España vuelva a "recuperar la confianza" en una infraestructura "tan modélica" como ha sido la alta velocidad y seguir siendo destino turístico líder.
Todos ellos coinciden en un aspecto clave: no se sabe cuánto pero el golpe se va a notar en gran parte de los sectores y relaciones comerciales. Por ello, piden la rápida actuación de las Administraciones para el restablecimiento de las comunicaciones ferroviarias con plenas garantías, el refuerzo de las inversiones en infraestructura y la adopción de medidas de apoyo.
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