Málaga CF Fichajes | Análisis de Armando Sadiku Sadiku, la esperanza del nueve

  • Primer gol y buenas maneras para el nuevo referente del ataque del Málaga

Sadiku, en el Mirandés-Málaga CF. Sadiku, en el Mirandés-Málaga CF.

Sadiku, en el Mirandés-Málaga CF. / LOF

Cuando Armando Sadiku marcó en Anduva al Mirandés, no sólo abrió su cuenta goleadora como jugador del Málaga. Lo que hizo el punta albanés fue poner nombre y apellidos a una esperanza, que se cuela de par en par por los rincones blanquiazules. En una plantilla huérfana de figuras (y rematada de aquella manera), cualquier luz alumbra. Es pronto para ponerle un listón, pero alegra el gesto de los malaguistas, a los que les suelen gustar los atacantes abnegados y peleones.

Lleva ya dos partidos completos con el Málaga este punta cedido por el Levante el último día de mercado. No desagradó ante el Almería y se destapó ante el Mirandés. Su actuación fue completa. El gol multiplica, claro está, pero su aportación fue más allá. Se intuyó valentía y dinamismo, también cierto inconformismo. Se mostró como una pieza útil para el conjunto y también capacidad para resolver. No fue, además, el gol su mejor acción de ataque. Sadiku estuvo en el sitio y la metió, hasta con cierta estética, de cabeza. Pero fue aún mejor la jugada en la que disparó a la media vuelta y rozó el 0-2. Gestos que delatan a un punta con colmillo.

Evidentemente es pronto para saber si será flor de un día o si es capaz de mantener una cierta regularidad, pero ilusiona o, al menos, conforma. Dada la situación, no es poco. La plantilla es corta y ha obligado a vestir a Hugo Vallejo y Adrián González de delanteros. Aunque ambos se entregan y aportan cualidades interesantes a nivel individual y colectivo, no dejan de ser soluciones para un corto plazo o una situación de eventualidad.

Cubre Sadiku el vacío que quedó tras la obligada salida de Shinji Okazaki, que vino para dar lustre al proyecto y salió por la puerta de atrás, obligados por la mala gestión y la exigencia de LaLiga. El japonés recaló en el Huesca para desazón de la parroquia malaguista, que ya había sufrido el chasco de ver a Blanco Leschuk firmar por un club turco.

Hay grandes esperanzas puestas, por lo tanto en Sadiku, que tendrá una nueva ocasión de jugar mañana otra vez en La Rosaleda, sedienta de goles y hambrienta de referentes. El jugador, por su parte, muestra su cara más exigente. “Si meto el segundo gol estaría más contento porque hubiésemos ganado. Con un punto no estamos contentos, pero hay que pensar en el martes. Tuvimos la posesión, después el Mirandés salió a la contra y tuvimos dificultades. El campo no estaba bien para nuestro juego, pero bien. Volvemos a casa con un punto. Es el segundo partido que juego, estoy cada día mejor. Espero estar el martes en mejores condiciones para ayudar al equipo en todos los aspectos y marcar goles. Tenemos mucha calidad. Quiero dar más, más rendimiento adelante. Poco a poco, hace poco que estoy aquí. Cada día me entreno al 100% para ayudar y tener buen rendimiento”, dijo en la zona mixta de Anduva.

Lorenzo aún no debutó

Así que ya hay carta de presentación de Sadiku como jugador del Málaga. También de Benkhemassa. Falta, sin embargo, por debutar el joven delantero Lorenzo González. El internacional suizo en categorías inferiores es el único que no se ha estrenado todavía en competición oficial, pero en esta exigente semana en la que los malacitanos tienen que medirse a Rayo Vallecano y Albacete, es probable que Víctor Sánchez del Amo le dé minutos.

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